IGLESIA GRAN COMISION, Guatemala

Rev. Miguel Antonio Muñoz V., Pastor

TÍTULO DE LA SERIE: Se busca un amigo

TÍTULO DEL MENSAJE: ...que me acepte tal como soy

ORDEN DEL MENSAJE:Segundo de tres

TEXTO PRINCIPAL: 1 Juan 4:7-21

 

introducción [Hijito: ¿me quieres? Sí papito. ¿Cuánto? Muuuucho. ¿Mucho poquito ó mucho montón? Mucho montóooon.]  Sentirse aceptado es saber que nos aman, que se preocupan por nosotros, que disfrutan con nuestra presencia. Es ese sentido de pertenencia que experimentamos cuando nos identificamos con un grupo de personas. Una de las satisfacciones más grandes que tenemos como iglesia, es cuando las personas que han estado visitándonos dejan de decir “ustedes” y comienzan a decir “nosotros”. Todos tenemos esa necesidad fundamental de sentirnos “dentro” o “parte de” alguien, de alguien que de verdad nos tenga cariño en forma personal. 1 Juan 4 nos habla de la motivación por la cual debemos aceptarnos unos a otros, y con ello nos explica cómo es que funciona el amor.

I.           PUESTO QUE Dios NOS AMA DEBEMOS AMARNOS UNOS A OTROS. (7-10)

A.   Dios mismo es nuestro modelo para que nos amemos los unos a los otros.

1.    El amor da sentido y propósito a las relaciones interpersonales al buscar obtener el mismo beneficio para la otra persona que uno desearía para sí, ligándonos con un sentido de unidad y de aceptación.

2.    Y este amor, del que estamos hablando –porque la gente tiene muchas definiciones-, viene de Dios.  ¿Cómo?

B.   En esto consiste el amor: en que Él nos amó y envió a su Hijo para que... [Evangelio].

1.    Descubrimos satisfacción emocional muy profunda relacionándonos con Dios como sus hijos.  Quizás la seguridad más grande que podemos encontrar radica en ese sentido de aceptación paterna.  Él, “nos hizo aceptos en el amado” (Ef 1:6).  No hicimos absolutamente nada para ganarnos esa aceptación.  “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo Unigénito...” (Jn 3:16).  ¡Nos hizo aceptos porque nos amaba!  Sabemos que le pertenecemos por Sus promesas que no cambian.  “A todos los que le recibieron... les dio potestad de ser hechos hijos de Dios... los cuales... son engendrados... de Dios.” (Jn 1:12,13).  Él se complace en llamarnos sus hijos.  Sabemos que somos alguien para Dios.  ¡Dios siempre nos quiere!

2.    [Ej: Madona Mi comportamiento en la vida proviene de ese horrible temor a ser mediocre.  Eso todo el tiempo me está presionando más y más. Porque aunque pienso que ya he llegado a ser alguien, todavía siento la necesidad de demostrar que yo soy ALGUIEN.  Esa lucha interna no ha desaparecido, y probablemente nunca lo hará.  Citado de Vogue, in What Jesus Would Say, por Lee Strobel] Cuando una persona sabe que Dios la ama, está consciente de ser una persona completa {Col 2:10). Cuando comete un error, sencillamente su vuelve a Dios, y lo admite.  Al instante se sabe perdonado y limpiado {1 Jn 1:9).  Al verse así, está en libertad de esmerarse nuevamente en hacer la voluntad de Dios.

II.         HAGAMOS FUNCIONAR el amor de Dios en nosotros AL aceptarnos unos a otros. (11-21)

A.   “Queridos hermanos, ya que Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.”

1.    1 P 3:8,9 es una receta de amor que muestra si nos estamos aceptando los unos a los otros: armonía, compañerismo, compasión, humildad, bendición.

2.    Esta semana Dios me ha dado la oportunidad de obedecerlo. Mi esposa y yo tuvimos un disgusto que puso en evidencia nuestra necesidad de buscar a Dios para mejorar áreas de carácter. Tener conciencia de que si confesamos nuestros pecados, Él será fiel y justo para perdonarnos, nos recordó que también nosotros debemos amarnos el uno al otro. Con todo y lo mal que yo la hice sentir en algún momento, así fue como terminó todo: [leer tarjeta que me dio]. 10 años de casados y todavía estamos aprendiendo a aceptarnos el uno al otro como Dios nos aceptó.

B.   Si sabemos que para Dios somos alguien, podemos automáticamente considerar que los demás también lo son.

1.    En vez de amar a otros porque necesitamos que nos amen, los amamos porque sabemos que Dios les ama y porque nos sentimos con ganas de amar. ¡Qué tremendo cambio puede significar esto para nuestras relaciones interpersonales!

2.    La obediencia al primer mandamiento nos relaciona con Dios. Nos orienta de modo que voluntariamente nos entregamos por completo a Él. La obediencia al segundo mandamiento nos relaciona con las personas a nuestro alrededor. El resultado de obedecer a Dios es que amamos a los demás con un amor maduro, genuino, incondicional; justo como naturalmente deseamos que nos acepten a nosotros.

C.   La Biblia no nos manda a desarrollar la capacidad de amar.  Nos dice que ya la tenemos. (1 P 1:22, Ro 5:5)

1.    El amor auténtico es voluntario. La otra persona no tiene que hacer algo para ganárselo.

2.    Todos tenemos necesidad de sentir que uno puede ser amado sin tener que acumular méritos para lograrlo.

D.   El expresar amor tiende a aumentar y enriquecer el amor que se siente.  ¡Cuánto más doy, más tengo!

1.    La ley de Cristo: Que nos amemos como el nos ha amado. (Jn 13:34)

2.    La regla de oro: Como queremos que nos traten, así tratemos a los demás. (Lc 6:31)

3.    Respetemos la necesidad de sentirse aceptados de aquellos que han hecho mal.

4.    Respetemos el derecho de otros de tomar sus propias decisiones sin ofendernos si no aceptan nuestro consejo.

5.    Respetemos los sentimientos de la otra persona permitiendo que los exprese libremente sin exponerlos a nuestro regaño, burla o castigo.

conclusión  Al comenzar les conté que mis hijos me quieren “mucho montón”.  Pues ahora les cuento que soy tan afortunado, que mi esposa me quiere “mucho más”.  [Mike: ¿me quieres?  Sí.  ¿Cuánto?  Mucho ¿Sólo eso?  Te quiero mucho montón.  Yo te quiero más.  ¿Por qué? Porque me gustás. Pues yo te quiero más.  ¿Por qué?  Porque yo te pedí que te casaras conmigo.  Pues yo te quiero más.  ¿Por qué?  Porque fui yo quien dijo que sí.]  Te quiero mucho, Preciosa; ¡y los quiero mucho a ustedes también!  ¡Aceptémonos los unos a los otros, así como Dios nos ha amado!


BOSQUEJOS | LECCIONES | MANUSCRITOS | COLABORACIONES

HOME PAGE