|
IGLESIA
GRAN COMISION, Guatemala
|
Rev.
Miguel Antonio Muñoz V., Pastor
|
|
TÍTULO
DE LA SERIE: La obra del Espíritu Santo en la vida del cristiano
|
TÍTULO DEL MENSAJE: ¿BENEFICIAS CON TU VIDA A OTROS? (Una
introducción al estudio de los dones espirituales, 1 Parte)
|
|
ORDEN DEL MENSAJE:
Sexto de seis
|
TEXTO BASE:
Romanos 12:3-8, 1 Pedro 4:10-11
|
INTRODUCCIÓN [CUADRO relación
entre las diferentes obras del Espíritu Santo en la vida de los cristianos
auténticos.] [Comentarios sobre "En tus marcas" - Dios nos
ha dado el poder para que cumplamos la gran comisión]
I.
DIOS TE HA HECHO UNA PERSONA MUY ESPECIAL.
A. Te ha dado talentos, virtudes, fortalezas y privilegios.
1. Habilidades naturales
para el arte, para el deporte, etc.
2. Un grupo a quien
servir.
3. Una tarea específica
con la cual servir.
4. Capacitación y
especialidad como resultado de la experiencia.
5. Un puesto, cargo,
o lugar que ocupar dentro de la organización de la iglesia.
6. ¡Todo lo anterior
muestra lo especial que eres para Dios y para nosotros!
7. Se trata de una
gracia que nos llama a la modestia.
(Ro 12:3-5)
B. Pero todavía hay más: TE HA DADO DONES ESPIRITUALES.
1. Estos son habilidades
sobrenaturales, muy diferentes a todo lo anterior, dadas soberanamente por
Dios a todo creyente. Así nos capacita para realizar un servicio (ministerio)
particular dentro de la iglesia.
2. Nos fueron dados
mediante el Espíritu Santo para la edificarnos unos a otros. Siempre están
relacionados con la iglesia y el servicio de ella, en ella y para ella.
(Ro 12:6-8)
3. No se trata de
la responsabilidad general que todos tenemos.
Todos somos responsables de evangelizar, aunque no se tenga el don
de evangelista. Todos somos responsables de ayudar, aunque
no tenga el don de servicio.
4. No es el grupo
a quien servimos: existe el don de maestro, pero no el don
de maestro de niños; ni el don de evangelista para jóvenes.
5. No es la labor
con la que se sirve: un evangelista puede usar su don por medio
de la música, igual un maestro; pero no hay un don de la música.
6. No es la experiencia:
Existe el don de administrar, pero no existe el don de asesor financiero en
el campo de las instituciones gubernamentales.
7. No es la posición: alguien puede ser pastor, sin tener el don de pastor, y viceversa.
II.
DIOS TE HA DADO EL POTENCIAL DE HONRARLO MEDIANTE
TU SERVICIO EXITOSO EN LA IGLESIA (1 P 4:7-11)
A. ¿Quién los distribuye?
1. El Padre, Ro 12:3;
El Hijo, Ef 4:8-11; El Espíritu Santo, 1 Co 12:11,18.
2. El calificativo
“espirituales” puede ser una indicación de que la persona de la
Trinidad que más está relacionada con la distribución y el ejercicio de los
dones es precisamente el Espíritu Santo.
B. ¿Cuándo se reciben los
dones espirituales?
1. La respuesta no
se encuentra específicamente en la Biblia.
2. Se deduce teológicamente
que son otorgados por el Espíritu Santo en el momento mismo de la conversión.
3. Se piensa que puede
haber suministración adicional pero no se puede establecer plenamente basándose
en la Biblia.
C. ¿Quiénes reciben los
dones?
1. Solamente los creyentes
- ¡Todo creyente!
2. Expresiones: cada
uno, todos, cada cual (en Ro 12, 1 Co 12, Ef 4, 1 P 4), dan a entender claramente
que todo cristiano genuino recibe al menos un don.
3. Se trata de lo
que Dios quiso darle a cada creyente, no de lo que el creyente deseó (1 Co
12:11,18).
D. ¿Para qué recibimos los
dones?
1. Para servirnos
unos a otros (1 Co 12:7, 1 P 4:10), y para edificarnos unos a otros (1 Co
14:12,26, Cf Ef 4:12).
2. Para que Dios sea
alabado (1 P 4:11)
ALGUNAS AYUDAS PARA DESCUBRIR TUS DONES ESPIRITUALES
1.
Muestra interés.
La mejor manera de comenzar, es estudiando en la Biblia lo que caracteriza
el funcionamiento de cada uno de los dones.
Los pasajes principales sobre ellos son:
1 Corintios 12, Romanos 12, Efesios 4, 1 Pedro 4.
2.
Involúcrate en el servicio.
Recuerda que el propósito primordial de los dones es para servir en el contexto
de la iglesia. Practica el servicio
relacionado con todos los dones que puedas (¡Tranquilo, no con todos los dones
al mismo tiempo!). Esto lo que más quiere decir es que no
tengas temor de descubrir que dones NO tienes. Tan importante es conocer los que tienes, como saber cuáles
no tienes.
3.
Auto-evalúa tu servicio.
Si hay fruto y satisfacción en lo que has hecho, hay una gran posibilidad
de que estés a punto de descubrir tu don.
4.
Pregunta a quienes bien
te conocen. Este es un paso importantísimo
puesto que el testimonio de otros podría ser más objetivo que nuestro propio
sentimiento.
¡Nadie puede descubrir su don espiritual si no
está involucrado en el servicio dentro de la iglesia!