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IGLESIA
GRAN COMISION, Guatemala |
Rev.
Miguel Antonio Muñoz V., Pastor |
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TÍTULO
DE LA SERIE: La obra del Espíritu Santo en la vida del cristiano |
TÍTULO DEL MENSAJE: USANDO TUS DONES PARA HACER FELIZ A
OTROS (Una introducción al estudio de los dones espirituales, 2ª
Parte) |
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ORDEN DEL MENSAJE:
Sexto de seis |
TEXTO BASE:
Romanos 12:1-8 |
INTRODUCCIÓN La mayoría de las iglesias en Latinoamérica están cada vez más interesados en saber acerca de los dones espectaculares (milagros, sanidades, lenguas, exorcismos). Algunos están interesados para afirmarlos y defenderlos, otros para refutarlos y combatirlos. Hay quienes piensan que si estos dones no se están dando en la iglesia, ésta y sus miembros están apagados, sin experimentar el poder de Dios. Otros pareciera que piensan que los dones no fueron dados para clasificar a los creyentes o a las iglesias como de primera o de segunda clase. Leyendo y releyendo el Nuevo Testamento, se puede notar que sus escritores tenía en mente algo muy diferente a la espectacularidad y a las clasificaciones.
I. HEMOS RECIBIDO DONES PARA BENEFICIAR A LA IGLESIA CON NUESTRO SERVICIO
A. Eso aprendido la semana pasada: Siempre relacionados con la iglesia y el servicio de ella, en ella y para ella, en Ro 12
B. El éxito de la iglesia dependió de la enseñanza, de la adoración, del evangelismo y sobre todo del servicio (Hch 2:41ss)
1. Los prodigios y señales de los apóstoles autenticaban que Dios estaba formando una iglesia.
2. Pero el éxito de la iglesia no dependió de estos dones. De hecho, donde se dieron fue para testimonio de los judíos, de que Dios estaba formando UNA iglesia, y no tres: la iglesia de judíos, la de samaritanos y la de gentiles.
3. Aparte de 1 Corintios (la 3ª de Pablo), ninguna de las epístolas vuelve a poner énfasis en ellos.
4. Los dones son para servir al cuerpo unido, no para separar a ese cuerpo.
C. El énfasis de los dones está en la función servicial con que los miembros se atienden unos a otros (1 Co 12:7, 1 P 4:10)
1. ¿En qué benefician a la iglesia los dones espectaculares?
2. Muchas veces se defienden en base a argumentos puramente individualistas: “a mi me ayuda”.
3. El propósito de los dones no fue individualista, sino comunitario, de ayuda mutua, de servicio al cuerpo de Cristo.
II. HEMOS RECIBIDO DONES PARA BENEFICIAR PERMANENTEMENTE A LA IGLESIA CON NUESTRO SERVICIO.
A. Pensemos por un momento en nuestros contexto social, político y económico.
1. Es propicio para reflexionar: porque vivimos en situaciones conflictivas, aunque no es nada nuevo pues ha sido patrón a lo largo de la historia.
2. ¿Con qué puede influenciar mejor la iglesia a la sociedad? ¿Con dones de servicio o con dones espectaculares?
B. Pensemos ahora nuevamente en el contexto bíblico.
1. El enfoque bíblico nos ayuda a ser más útiles y eficaces en el ejercicio de nuestros dones... ¡Son espirituales!
2. Dios no tiene que manifestar siempre su poder sobrenatural para probar que lo posee. Muchas veces Dios ha decidido no hacer un milagro. Sin embargo ha escogido servir siempre.
3. “El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir...” (Mt 20:28, Mr 10:45) Sus milagros fueron un medio, no un fin. Es más, dijo a la gente: “me buscan no por las señales, sino porque comieron hasta llenarse” (Jn 6:26-29).
C. “Echemos a andar” los dones espirituales de servicio.
1. Los dones de ayudas, de misericordias, de administración, de liberalidad, de servicio; deben ponerse en práctica.
2. En nuestro contexto latinoamericano hay por un lado, más interés en los dones espectaculares, y por el otro, anhelo de poseer los dones públicos, como los de predicación, enseñanza, evangelismo o administración.
3. Encuestas han mostrado que pocos hermanos desean los dones de servicio. Para muchos estos son “secundarios”.
4. Servir está al mismo nivel de predicar. Es cuestión de función, no de preeminencia. ¿Qué hubiera pasado en Hch 6 si los hermanos no se hubieran organizado según su función? (Nótese los requisitos) Nos necesitamos unos a otros.
5. El ejercicio de los dones de servicio debe estimularse para el beneficio de las iglesias locales, y de la iglesia universal. Incluso para beneficio de la sociedad, ya que como iglesia somos una comunidad de servicio.
III. PUESTO QUE TODOS HEMOS RECIBIDO DONES, CONSAGRÉMONOS HOY COMO SIERVOS.
A. Consagración posicional. (2 Co 1:21-22)
1. El Padre ya nos “ungió”; ya nos consagró para el servicio. ¡Esto fue desde el principio, cuando creímos!
2. Fuimos liberados de nuestro antiguo amo, el pecado, no de nuestra condición de esclavitud, pues ahora somos siervos de la justicia. Ro 6:18.
B. Dedicación inicial y progresiva. (Ro 12:1,2)
1. Presentación: “ofrezca su cuerpo”, un acto, no un proceso, no se está repitiendo vez tras vez. Es la presentación de mi ser entero al servicio de Cristo, no la disposición a dedicarme a algún ministerio de mi interés. No es “Señor, hoy me consagro a ti, ponme de pastor, o de cantante”. Esto llegará con el proceso de separación y transformación...
2. Separación: “No se amolden”, se trata de algo que continuamente debemos estar haciendo. No podemos negar que “conformarse a este mundo” es una realidad en nuestra vida, por lo que debemos dejar de hacerlo paulatinamente. En la medida que dejamos de amoldarnos a este mundo, en esa misma medida estamos siendo transformados.
3. Transformación: Se trata de algo que tenemos que hacer de alguna manera dejando que sea Dios quien nos transforme. Igual que la separación, la transformación es paulatina. [No agobiemos a nadie]
4. La separación implica dejar la mentalidad y la forma del mundo. La transformación implica adquirir la mentalidad y la forma del Cristo. Esto es en paralelo, y nos va permitiendo comprobar la voluntad de Dios.
5. Nada es mejor que la voluntad de Dios. No somos víctimas de la voluntad de Dios, ¡somos beneficiarios de ella! No es para quejarme, sino para disfrutarla.
6. ¡No hay mayor espectacularidad que una vida transformada por el poder de Dios!
C. Dedicación práctica y diaria. (1 Co 12:31)
1. Tener muchos dones no significa ser un cristiano maduro: Los corintios eran inmaduros que abundaban en dones.
2. El camino más excelente que los dones: El amor. Gá 5:13, Pr 10:12/1 P 4:8, He 6:10, 3 Jn 1:5,6, Ro 12:9,10
CONCLUSIÓN Las discusiones van a seguir, pero no debemos dejar que nos desvíen de la verdadera razón de ser de los dones: servir al cuerpo de Cristo y más allá. Puesto que hemos recibido dones para beneficiar permanentemente a la iglesia, dediquémonos desde hoy y para siempre a servir: Sirve hoy mismo. Asiste al seminario. Identifica un área particular de servicio. Usa tus dones para hacer felíz a otros.