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IGLESIA GRAN COMISION, Guatemala
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Rev. Miguel Antonio Muñoz V., Pastor
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TITULO DE LA SERIE: Cómo
producir en el Reino de Dios
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TITULO DEL MENSAJE: Hábitos
de un cristiano eficiente
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ORDEN DEL MENSAJE: segundo de cuatro
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TEXTO BASE: Segunda a Timoteo
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INTRODUCCIÓN: [Ilustrar
con la escena de "Encuentros cercanos del tercer tipo" la importancia
tanto de saber escalar montañas, como de escalar la montaña
que realmente nos interesa] Del Evangelio según Mateo aprendimos la
semana pasada una de las maneras como los cristianos debemos estar esperando
a Cristo: siendo productivos en Su Reino mientras Él regresa.
Ser productivos demanda de nosotros dos clases de hábitos: 1) --los
que aprendimos la semana pasada-- hábitos de eficacia, lo cual implica que
usemos al máximo todo lo que Dios nos ha dado para ser productivos; y, 2)
--los que pretendemos aprender hoy-- hábitos de eficiencia, lo cual implica
escoger hacer lo más importante, de la mejor manera, para que aquello que
deseamos producir sea de calidad.
I.
ASÍ COMO DEBEMOS PRODUCIR CON EFICACIA TAMBIÉN DEBEMOS
HACERLO CON EFICIENCIA.
A. Recordemos que un cristiano eficaz...
1. Se compromete diariamente a ser productivo.
2. Está listo a producir rápidamente, lo cual
no significa a la ligera, sino diligentemente.
3. Usa al máximo sus fortalezas
temperamentales, sus talentos naturales, su conocimiento y experiencia, sus
dones espirituales, y hasta sus posesiones materiales, para producir con pasión.
B. Diferencia entre eficacia y eficiencia.
1. Eficacia es hacer las cosas bien. ¿Cómo podemos lograrlo?
2. Eficiencia es hacer las cosas
correctas. ¿Qué debemos lograr?
3. Un buen administrador sobresale en
eficacia. Un buen líder sobresale
también en eficiencia.
4. Es más fácil conseguir buenos
administradores que conseguir buenos líderes.
5. ¿Estamos subiendo la montaña correcta? Necesitamos buenos líderes que nos
lleven a la montaña correcta y buenos administradores que nos muestren la mejor
manera de escalarla.
C. La cooperación entre la eficacia y la
eficiencia produce:
1. Transformación: cuanta humildad se necesita
para aceptar cuando algo necesita renovarse, sea en nuestra vida, sea en
nuestro ministerio.
2. Crecimiento: en la medida que vencemos los
obstáculos que lo impiden, damos lugar para que Dios haga Su obra.
3. Glorificación a Dios... nuestro fin último
en todo lo que hacemos.
4. Recompensa... la promesa de Dios que inspira
fe y esperanza.
II.
EL REINO DE DIOS NOS DEMANDA QUE PRODUZCAMOS CON
EFICIENCIA.
A. Lo más importante: Debemos estar determinados a vivir por prioridades.
1. Ser entusiastas con las prioridades que nos
corresponden y para las que Dios nos ha capacitado. (2 Ti. 1:6-8)
2. Tomar decisiones basadas en Las Escrituras y
no en lo que las contradicen. (2 Ti. 1:13)
3. Buscar sabiduría a través del consejo de
creyentes maduros que se basan en la Biblia. (2 Ti. 1:14)
B. De la mejor manera: Debemos cumplir nuestro ministerio con excelencia.
1. Disponibles: concentrados en la tarea para
agradar al Señor. Notar que no
sólo es necesario competir, sino cómo competir. (2 Ti. 2:4-5)
2. Dispuestos: Hay un proceso que implica arar,
sembrar, cosechar. (2 Ti. 2:6)
3. Excelencia... Esforzarse con celo y
persistencia es un asunto mucho más espiritual de lo que la mayoría de los
cristianos piensan. ¡Esforzarnos en ser excelentes en lo que hacemos no
avergüenza a nadie, todo lo contrario, conlleva recompensa! (2 Ti. 2:15)
C. De calidad: Seamos fieles en trabajar en un marco de justicia y santidad.
1. Justicia: Producir lo que es bueno, útil, y
valioso. (2 Ti. 2:19, 3:16,17)
2. Santidad: La
importancia de mantenerse sincero, con motivación pura, sin intereses egoístas,
sumiso, adorando al Señor. (2 Ti. 2:20-22)
3. Fidelidad: La
importancia de mantenerse activos. “Timoteo, yo estoy terminando, pero tú...
apenas estás empezando.” (2 Ti. 4:1-2,5, 6-7)
D.
Otras implicaciones relacionadas con esta definición.
1. Se dice que en "el
reloj de Dios", el evento que sigue en su plan de las cosas que han de
suceder, es precisamente "el rapto de la iglesia".
No hay duda de que esto sucederá algún día, pero decir que ese evento
es lo próximo que esperamos del plan de Dios, es decir más de la cuenta. La consecuencia es que contribuye poco
a esperar al Señor siendo productivos al máximo y con calidad, sino más bien
podría ser un causante de pasividad en dicha espera.
2. El plan para el futuro
que Dios ha diseñado está en marcha.
No está en suspenso, como si Dios los hubiera puesto "en pausa"
y los reiniciará con el rapto. Los "últimos tiempos" ya empezaron. Estamos siendo testigos del avance del
Reino de Dios dentro del plan perfecto de Dios... ¡para hoy!
3. Cuando los cristianos
del primer siglo vivían con el anhelo del regreso del Señor, no decían "Maranata,
el Señor ya viene, vamos a descansar." Más bien, como aprendimos al estudiar 2 Tesalonicenses, implicaban,
"El Señor viene pronto, es tiempo de proclamar Su Reino sin tregua"”.
Eso equivale a lo que hicieron los siervos que negociaron los talentos,
según el mensaje de la semana pasada.
4. Una vez más somos
confrontados a esperar, a “poner nuestro amor y estar amando ” Su venida (2 Ti.
4:8). No de brazos cruzados, sino
haciendo lo que es más importante, de la mejor manera, produciendo
apasionadamente para el avance del Reino de Dios.
(VIVIENDO POR PRIORIDADES, SEAMOS FIELES EN TRABAJAR CON EXCELENCIA,
PRODUCIENDO JUSTA Y SANTAMENTE PARA EL REINO DE DIOS.)
CONCLUSIÓN: De
ahí que, los hábitos de un cristiano eficiente son estos: 1) Está determinado
a vivir por prioridades, 2) Cumple su ministerio con excelencia, 3) Es fiel
en realizar su ministerio con justicia y santidad. [Cuadro de comparación entre
un sirviente y un siervo - verlo y completar los espacios en el boletín]
APLICACIONES
INMEDIATAS: Reto a
producir en nuestro próximo “Proyecto Andrés II”
y en el “Plan Impulso 2000.” [Explicar sobre: oración, ofrenda, involucramiento
en los programas y en la logística de los mismos, uso de tarjetas de invitación,
actividades evangelísticas con el grupo de norteamericanos, y actividades
de proyección social en el hogar de niños y en el centro de rehabilitación
de alcohólicos.]