IGLESIA GRAN COMISION, Guatemala

Rev. Miguel Antonio Muñoz V., Pastor

TÍTULO DE LA SERIE: La obra del Espíritu Santo en la vida del cristiano

TÍTULO DEL MENSAJE: ¿Estás experimentando victoria diaria? (La morada del Espíritu Santo)

ORDEN DEL MENSAJE: Cuarto  de seis

TEXTO BASE:  1 Corintios 6:19-20

INTRODUCCIÓN  [Los “Doce pasos” de los Alcohólicos Anónimos – Muy bueno, aunque el concepto de Dios “es una fuerza de la cual cada quien se ha hecho una idea confiable”.  Cada quien “construye un templo” para el Dios en que cree.]

(Muchos parecen haberse escandalizado cuando el apóstol Pablo, según, dijo que Dios no habita en templos hechos por manos humanas.  La gran verdad es que enseña la Biblia es que...)

I.           ¡TODOS LOS CREYENTES SOMOS TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO DE DIOS!

A.   El ES mora en todos los creyentes:  1Co 6:19-20

1.    De la declaración de Pablo a los atenienses en Hch 17:24 entendemos que la tradición de que a Dios se le encuentra de manera especial solamente dentro de “las cuatro paredes” de un templo, es paganismo.

2.    Una idea que afectó incluso a la nación de Israel, quienes sabían que Dios estaba en el Templo de manera especial para ser adorado, lo que es diferente a que Dios moraba limitadamente en un templo. (Cf Jn 4:20-24)

3.    El ES mora incluso en los creyentes carnales:  1 Co 6:19-20 Cf 3:1

B.   El ES llega a morar en el creyente para siempre:  Jn 14:16-17

1.    La morada del ES es un regalo: Hch 11:17; Ro 5:5; 1 Co 2:12; 2 Co 5:5

2.    La morada del ES es la obra por medio de la cual el ES concede Su persona de manera permanente al creyente a partir del momento mismo de la conversión.

C.   Al igual que la regeneración, la morada del ES es una obra que fue real en los creyentes del AT.

1.    ¿Sabían los israelitas que el ES moraba en ellos en base a su propia experiencia?  NO (Cf Is 63:9-10)

2.    ¿Sabríamos nosotros por nuestra propia experiencia?  ¡TAMPOCO!

3.    No había revelación completa en cuanto a este asunto –como tampoco a otros– en el AT. Nosotros tampoco sabríamos que el ES mora en nosotros si el Nuevo Testamento no lo hubiera revelado.

4.    El profeta a Zorobabel: No con ejército, ni con fuerza, sino con Mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. Zac 4:6

5.    En todo tiempo ha sido necesario ser hijo de Dios, para hacer la obra de Dios, en el poder del Espíritu de Dios.

6.    Las idas-venidas debemos entenderlas a la luz de tener capacitación oficial de parte de Dios para una obra especial (principalmente de revelación, de profecía, de capacidad para gobernar) a ciertos individuos escogidos (generalmente profetas y reyes).

(El Espíritu Santo mora en nosotros los creyentes.  Esa realidad de...)

II.         SER TEMPLO DEL Esp. Santo DEBERÍA MOTIVARNOS A EXPERIMENTAR VICTORIA DIARIA SOBRE EL PECADO

A.   ¡La oportunidad que le damos al ES determina nuestra experiencia diaria!  Pero la experiencia en si misma no determina la presencia del ES en el creyente.

1.    Ignorancia: es posible que un creyente ignore que tiene al ES morando en su vida pero eso no significa que no lo tiene

2.    Sentimentalismo:  Nuestros sentimientos no pueden determinar si el ES mora o no en nosotros.  Se ha popularizado la idea que sentirse alegre, gozoso, o eufórico, prueba que una persona posee el ES. Si dice que, por el contrario, si alguien se muestra triste, apagado o cabizbajo, entonces eso prueba que el ES no mora en él.  Pero pudiera ser que alguien se sienta triste y avergonzado precisamente porque el ES lo está convenciendo de algún pecado; o que alguna alegría determinada sea solamente el producto de una manipulación ajena (Recuérdese Hch 2:13: están borrachos).

3.    Pecado:  Otra idea popular es que el ES se aleja del creyente cuando éste peca.  Esto implica que la única manera de estar seguro de la presencia del ES es asegurarnos que no pecamos.  Esta afirmación no solo es anti-bíblica (porque la Biblia dice que todos somos pecadores), sino que también está en contra de la realidad que experimentamos todos los seres humanos (es imposible dejar de pecar).

B.   La seguridad de la salvación y la presencia del ES son inseparables.

1.    Un pecado no puede causar la salida del ES de la vida del creyente, pues equivaldría a decir que perdió la salvación.

2.    La Biblia enseña que quien no tiene el ES no es salvo.  (Ro 8:9-11 Cf Jud 19)

3.    La morada del ES no es un juego de entrar y salir intermitentemente.  ¿Cuándo un creyente estaría libre de pecado?  No habría manera de saber con certeza cuándo un creyente tiene y cuándo no tiene el ES.

4.    El que menos pecador se cree, con frecuencia le condenan muchos pecados de desobediencia (Stg 4:17).  ¿Con quien identificas tu vida... con “la gran comisión”, o con “la gran omisión”?

C.   El pecado del creyente entristece al ES.  (Ef 4:30)

1.    Es en un contexto en que se describe el pecado, y encontramos un mandamiento a no causar tristeza al ES.

2.    Una pregunta honesta que todo creyente debe hacerse en lo más íntimo de su ser es si el Espíritu tiene toda la libertad de acción en nuestra vida o si hay algún pecado que obstaculiza su accionar.

D.   El pecado del creyente causa inactividad del ES en su persona.  (1 Ts 5:19)

1.    Manda a no apagar al Espíritu, es decir, a no hacer aquello que produzca inactividad del Espíritu en nuestra persona.

2.    Apagarlo resulta en una vida triste, apagada, sin el brillo y la santidad que deberían caracterizar a todo creyente.

(Somos templo del Espíritu Santo porque Él mora en nosotros.  Esa es la gran oportunidad para que queramos experimentar victoria diaria sobre el pecado.)

CONCLUSIÓN  El pecado es un asunto muy serio y delicado porque entristece al ES y lo obstaculiza de hacer Su obra en la vida del creyente.  Sin embargo, es una gran ayuda saber que el Espíritu permanece en el creyente aunque éste haya pecado.  Encuentra motivación para la victoria en esta verdad, cada vez que caigas.  Comienza por confesar tu pecado al Señor y a quienes hayas ofendido.  ¡Luego dale gracias por Su verdad, atreviéndote a aceptar la nueva oportunidad!  La morada del ES es una realidad permanente en todo creyente genuino.  Cuando se ha ejercido la fe en Cristo como Salvador personal, es suficiente evidencia de que el ES está morando en uno.  ¡Siendo templo del Espíritu Santo, experimentemos victorias diarias sobre nuestros pecados!