IGLESIA GRAN COMISION, Guatemala

Rev. Miguel Antonio Muñoz V., Pastor

TÍTULO DE LA SERIE: Se busca un amigo

TÍTULO DEL MENSAJE: ...que me sepa perdonar

ORDEN DEL MENSAJE: Tres de tres

TEXTO PRINCIPAL: Gé 37,40-45,50; Stg 5:16; Ef 4:32; Col 34:13

 

 

 

introducción  “Atrapen a las zorras, a esas zorras pequeñas que arruinan nuestros viñedos, nuestros viñedos en flor.” (Cantares 2:15)  Otro tipo de zorras que hechan a perder las buenas amistades: ira, enojo, resentimiento.

 

I.           tan duro es sobrellevar una culpa como sobrellevar un resentimiento (Gé 37, 40-45, 50).

A.   La carga que sobrellevaron los hermanos de José:

1.    42:21 estamos sufriendo  las consecuencias de lo que hicimos con nuestro hermano.  Aunque vimos su angustia cuando nos suplicaba que le tuviéramos compasión, no le hicimos caso.

2.    42:37 Rubén se ofrece a traer devuelta a Benjamín, “sobre” la vida de sus dos hijos. (Rubén había querido evitar los vejámenes contra José).

3.    43:8 Judá se responsabiliza de la vida de Benjamín.  (Judá fue el de la idea de vender a José). Cf. 44:32-34.

4.    44:16 ¡No hay excusa que valga! ¿Cómo podemos demostrar nuestra inocencia? Dios ha puesto al descubierto la maldad de sus siervos.

5.    50:15 (17 años después de vivir en Egipto, i.e. 39 años después de venderlo) Tal vez José  nos guarde rencor y ahora quiera vengarse de todo lo que le hicimos.

B.   La carga que le tocó llevar al mismo José:

1.    40:15 (11 años después de haber sido vendido) A mí me trajeron por la fuerza, de la tierra de los hebreos. ¡Yo no hice nada aquí para que me echaran en la cárcel!

2.    41:51-52 (20 años después de haber sido vendido) Manasés: Dios ha hecho que me olvide de todos mis problemas y de mi casa paterna.  Efraín: Dios me ha hecho fecundo en esta tierra donde he sufrido.

3.    42:24 (22 años después de haber sido vendido) José se apartó de ellos y se echó a llorar.

4.    45:4,5 Yo soy José, el hermano de ustedes, a quien vendieron en Egipto. Pero ahora, por favor no se aflijan más ni se reprochen el haberme vendido...

5.    50:19,21 No tengan miedo. ¿Puedo acaso tomar el lugar de Dios?... Y así, con el corazón en la mano, José los reconfortó.

 

II.         tan importante es CONFESAR como PERDONAR.

A.   Aprende a confesar tus faltas (Stg 5:16).

1.    Confesar:  “estar de acuerdo, hablar la misma cosa”, de ahí, admitir la propia culpa, dar la razón.

2.    Que vaya acompañado de una disposición a orar juntos.

3.    Revestirse de humildad en el trato mutuo (Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes). 1 P 5:5

4.    ¿Cómo orar si no hemos perdonado? (Mr 11:25)

5.    ¿Cómo podemos tener una amistad íntima con Dios si no hemos admitido nuestra ofensa ni ante Él ni ante aquel a quien hemos ofendido? (1 Jn 1:5-10, 2:9-11)

B.   Aprende a perdonar (Ef 4:31-32).

1.    Dispón perdonar a la persona que ha suscitado tu ira, aún antes de que esta se disculpe, o aunque nunca lo haga.

2.    No perdonar es pecado. “El enojo anida en el seno de los necios” (Ec 7:9)  En cambio, “El buen juicio hace al hombre paciente; su gloria es pasar por alto la ofensa” (Pr 19:11) En el momento que intentas justificarte, darle la culpa a otra persona, eres incurable.

3.    Reconoce enojo tan pronto acontezca. (1 Jn 1:9)

4.    Ora todo lo necesario hasta lograr perdonar y perdona cada vez que sea necesario (Lc 17:4)

5.    Da gracias de una manera formal por cualquier cosa que “te moleste”. (1 Ts 5:18).  La acción de gracias es terapéutica y da ayuda, particularmente en la reducción de la ira.  No te descontrolarás si ante cada insulto, rechazo o daño das gracias con fe.  Difícil pero no imposible.

6.    Concéntrate con sentimientos positivos. (Fil 4:8).  Las personas que actúan así no se ven acosadas por la ira, la hostilidad, el enojo o el resentimiento.  Esta es la forma de llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo (2 Co 10:5)

7.    Habla con tu ofensor buscando oportunidad para expresarle tu perdón y procurar así la paz (Mt 18:15).

 

III.       perdonémonos unos a otros como el señor nos perdonó.

A.   ...como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia, de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. (Col 3:12-13a)

1.    "Tolerar, Soportar" estar dispuesto a sufrir por otras personas.

a)    no en el sentido de buscar que le hagan daño en forma pasiva, sino que debemos estar listos a sufrir por otros mientras procuramos ser de ayuda o estamos tratando de enseñarles algo.

b)    Es aceptarnos unos a otros tal como somos (no estamos hablando de ser tolerantes con el pecado, sino a no rechazarnos porque no somos del agrado los unos de los otros).

2.    "Perdonar" va de la mano con lo anterior. No podemos mantener una amistad sin  perdonar. ¡Es hipocresía!

B.   B.   Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes. (Col 3:13b).

1.    ¡Jesucristo es nuestro ejemplo!

2.    EVANGELIO

3.    ¿Cómo nos perdonó? Prontamente, totalmente, sobreabundando en gracia.

 

conclusión  ¿Ha sido alguno de nosotros vendido como esclavo como lo fue José? ¿Acaso hay algo que no podamos perdonar?  ¿Será más bien algo que no querríamos perdonar?  No permitamos “zorras” en nuestras relaciones.  ¡Perdonémonos unos a otros como el señor nos perdonó!