IGLESIA GRAN COMISION, Guatemala

Rev. Miguel Antonio Muñoz V., Pastor

TITULO DE LA SERIE:

Hombría sin complejos de culpa (ni de inferioridad)

SERMÓN DRAMATIZADO:

Perdonar no quita... ¡Pone!

ORDEN DEL MENSAJE: primero de tres

TEXTO BASE: Lucas 15:1-3, 11-32

 

 

Notas Preliminares

 

Las parábolas buscan ilustrar una sola cosa.  Las parábolas no son fuente de doctrina, son una demostración o  un refuerzo a un punto de enseñanza.  Muchas parábolas son a la vez narrativas, como en este caso.  Y aquí hay que tener mucho cuidado, pues mientras las parábolas en términos generales han de exponerse deductivamente, las narrativas exigen un desarrollo eminentemente inductivo “hasta los huesos”.  Una variante al modelo inductivo, que puede ayudar en estos casos consiste en presentar el punto principal después de los puntos secundarios.  También se puede hacer un desarrollo inductivo, hasta “la mitad del sermón”, y deductivo de ese punto hasta el final.  Pero hay que tener mucho cuidado en no “torcer” el texto.  Estudiemos los suficiente hasta descubrir el desarrollo lógico y metodológico que sea adecuado.  Obviamente, dado que esta vez se escoge el sermón dramatizado como desarrollo metodológico, será necesario tomar en cuenta técnicas de dramatización.

 

Texto (Nueva Versión Internacional)

 

Situación inicial:

Un hombre tenía dos hijos.  El menor de ellos le dijo a su padre:  Papá, dame lo que me toca de la herencia.  Así que el padre repartió sus bienes entre los dos.  Poco después el hijo menor juntó todo lo que tenía y se fue a un país lejano allí vivió desenfrenadamente y derrochó su herencia.

 

Tensión:

Cuando ya lo había gastado todo, sobrevino una gran escasez en la región, y él comenzó a pasar necesidad.  Así que fue y consiguió empleo con un ciudadano de aquel país, quien lo mandó a sus campos a cuidar cerdos.  Tanta hambre tenía que hubiera querido llenarse el estómago con la comida que daban a los cerdos, pero aun así nadie le daba nada.

 

Búsqueda de solución:

Por fin recapacitó y se dijo:  ¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, y yo aquí me muero de hambre!  Tengo que volver a mi padre y decirle:  Papá, he pecado contra el cielo y contra ti.  Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros.

 

Solución:

Así que emprendió el viaje y se fue a su padre.  Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó.  El joven le dijo:  Papá, he pecado contra el cielo y contra ti.  Ya no merezco que se me llame tu hijo.  Pero el padre ordenó a sus siervos:  ¡Pronto!  Traigan la mejor ropa para vestirlo.  Pónganle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies.  Traigan el ternero más gordo y mátenlo para celebrar un banquete.  Porque este hijo mío estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado.  Así que empezaron a hacer fiesta.

 

Tensión

Mientras tanto, el hijo mayor estaba en el campo.  Al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música del baile.  Entonces llamó a uno de los siervos y le preguntó qué pasaba.  Ha llegado tu hermano –le respondió–, y tu papá ha matado el ternero más gordo porque ha recobrado a su hijo sano y salvo.  Indignado, el hermano mayor se negó a entrar.  Así que su padre salió a suplicarle que lo hiciera.  Pero él le contestó:  ¡Fíjate cuántos años te he servido sin desobedecer jamás tus órdenes, y ni un cabrito me has dado para celebrar una fiesta con mis amigos!  ¡Pero ahora llega este hijo tuyo, que ha despilfarrado tu fortuna con prostitutas , y tú mandas matar en su honor el ternero más gordo!

 

Solución:

Hijo mío –le dijo su padre–, tu siempre estás conmigo, y todo lo que tengo es tuyo.

 

Situación final:

Pero teníamos que hacer fiesta y alegrarnos, porque este hermano tuyo estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado.

 

 

 

Síntesis de esta parábola-narrativa

 

Situación inicial:

El hijo menor malgastando los bienes que le dio su padre.

Tensión 1:

El hijo menor sufriendo necesidad.

Búsqueda de solución:

Determinación a volver y pedir perdón a su padre.

Solución:

Arrepentimiento en la práctica (regreso), confesión, solicitud de perdón.

Tensión 2 y su solución:

El hijo mayor se enoja pero su padre le persuade a participar de la alegría.

Situación final:

El padre gozando porque perdonó y recuperó a su hijo.

 

Enseñanza específica o demostración de esta parábola:  Que Dios se alegra de perdonar a un pecador cuando se arrepiente (Entendamos “arrepentirse” como cambiar la manera de pensar-actuar para aceptar por medio de fe la salvación que Dios ofrece por Su gracia).  La fuente de doctrina que nos habla de este perdón de Dios la constituyen las declaraciones de Jesucristo en los versículos 15:7,10 ante la murmuración de los escribas y fariseos en 15:2.  El contexto inmediato anterior son otras dos parábolas que enseñan el mismo punto.

 

Características visibles de los personajes

(carácter, constitución física, vestimenta, vínculos, estilos, ambiente)

Características no-visibles de los personajes

(experiencia, antecedentes, acciones, circunstancias, etc. de los personajes)

Mis propias experiencias personales

(“sustitutos” de las emociones de la narrativa)

 

EL HIJO MENOR

EL PADRE

EL CIUDADANO

EL HIJO MAYOR

Joven.

Ambicioso.

Despilfarrador.

Mujeriego.

Lo perdió todo y padeció mucha necesidad por causa de ello.

Se arrepintió.

Confesó.

Pidió perdón.

Fue restaurado también materialmente.

Rico.

Dadivoso.

Justo.

Compasivo.

Perdonó.

Se regocijó grandemente por el regreso de su hijo.

Persuasivo con el hijo mayor.

Aparentemente compasivo aunque lo mandó a los cerdos.

Trabajador.

Enojado.

Celoso.

Prejuicioso.

Siempre gozó de la protección y provisión de su padre.

Independiente.

Inmaduro.

Vicioso.

Paciente.

Cariñoso.

Sus empleados reflejan una posible actitud suya al negar alimento.

Legalista.

Es tácito que llegó también a comprender a su padre y regocijarse también del regreso de su hermano.

Sensación de impotencia cuando por causa del retraso en el financiamiento nos endeudamos con la imprenta.

Semejante cuando tuvimos problemas económicos aquí en Guate.

Además de perdonar, también me ha tocado pedir perdón a mis hijos.

Cuando se me negó la devolución de mis documentos en Migración.

Cuando me molestaba porque un familiar le seguía dando dinero a otro pariente que lo despilfarraba.

Cuando de niño escribí un poema "de resentimiento" a un familiar.

 


Realización Escénica

 

Enumeración de bloques en orden de la “fuerza”.  Como regla general, mientras más cerca se está de la audiencia, será más fuerte la impresión que hará en ellos.  Mientras esté más lejos, parecerá muy remoto y lejano. Las escenas ejecutadas a la derecha tendrán la tendencia a parecer más cálidas emocionalmente, mientras las escenas ejecutadas a la izquierda, tenderán a ser más frías.

 

No moverse a otro bloque simplemente porque la emoción de la escena cambia de un lugar a otro.  Hacerlo solamente si el movimiento es apropiado, pues debe haber una razón lógica para moverse a un área nueva.  El movimiento de un área a otra debe ser muy natural en vez de ser algo forzado.  La peor razón para moverse es porque simplemente tiene que cambiar áreas, mientras que el mejor movimiento es el que no se puede eludir.

 

 

ê      audiencia     ê

ê

 

 

ÁREA 4

 

FRÍO

FUERTE

 

angustia, conflicto

 

ESCENA 2: el enojo

ÁREA 1

 

MEDIO

FUERTE

 

confrontación

 

ESCENA 3: la reflexión del mayor

 

ESCENA 9: de regreso a la fiesta

 

ÁREA 3

 

CÁLIDO

FUERTE

 

mayor intimidad

 

ESCENA 8: la reconciliación

ÁREA 6

 

FRÍO

DÉBIL

 

extremo,

alienación, muerte

 

ESCENA 5: la necesidad

 

ESCENA 6: el arrepentimiento

ÁREA 2

 

MEDIO

DÉBIL

 

neutral, distante, reservado

(generalmente aquí se comienza)

 

ESCENA 1: invitación a la fiesta

 

ESCENA 4: el despilfarro

 

ÁREA 5

 

CÁLIDO

DÉBIL

 

intimidad,

más distante

 

ESCENA 7: la confesión

 


I.           ACTO 1:  LA RECONCILIACIÓN ES MOTIVO DE FIESTA.

A.   ESCENA 1 EN A-2: invitación a la fiesta.

1.    [SONRIENTE] ¡Sean todos ustedes bienvenidos! Hoy tenemos fiesta. Por eso ando vestido así, porque papá quiere que celebremos de una manera especial...

2.    Papá es tan bondadoso que dice que la fiesta es en honor a nosotros sus hijos, pero para mí, por lo que aprendí el día de hoy, estamos celebrando el día de papá...

3.    La verdad es que él está muy alegre.  Nunca lo había visto tan alegre...

4.    [CON SERIEDAD] Quiero contarles qué fue lo que pasó:  Mi hermano menor se arrepintió de su rebeldía, reconoció que había hecho mal, y regresó a casa para pedirle perdón a papá.  ¡Y papá lo perdonó!  Es que un padre de verdad sabe que cuando perdona, no pierde, sino más bien gana.  Gana respeto, gana cariño, gana felicidad.  Un buen padre, en lugar de responder indiferente a un hijo que le pide perdón, se alegra y hasta le hace fiesta.  Esa fue la lección que papá me enseñó hoy:  PERDONAR NO QUITA... ¡PONE!

5.    Pero a mi, en mi legalismo, en mi envidia, en mis celos, en mis prejuicios, me costó comprender.  Hace apenas una horas, yo estaba muy enojado.  Perdí tanto el control que le falté el respeto a papá con mi comportamiento....

B.   ESCENA 2 EN A-4:  El hijo mayor enterándose de lo que pasaba y enojándose.

1.    [ENOJADO]  ¡Yo no estoy entrando “ni porra” a esa fiesta tuya!  ¡Cómo no me voy a enojar, papá!  Le diste mucho dinero a mi hermano menor y él nos abandonó.  Desperdició todo y ahora que ya no tiene nada, vuelve así no más como si fuera un niño bonito que se lo merece todo.

2.    En cambio yo... ¡Fíjate cuántos años te he servido sin desobedecer jamás tus órdenes, y ni un cabrito me has dado para celebrar una fiesta con mis amigos!

3.    ¡Pero ahora llega este hijo tuyo... y tú mandas matar en su honor el ternero más gordo!

4.    ¡No es justoooooo!

C.   ESCENA 3 EN A-1: El hijo mayor dispuesta a reflexionar por la persuasión de su padre.

1.    [TRANQUILIZÁNDOSE]  Está bien papá... Perdona mi falta de respeto... Estoy dispuesto a reflexionar y entender por qué es que la nueva actitud de mi hermano menor te alegra tanto hoy.

2.    Sí... claro que recuerdo muy bien el día que mi hermano se fue con todo el dinero que tú le diste, que era la parte de su herencia. Cuéntame qué es lo que él viene confesándote a ti, y al resto de la familia...

II.         ACTO 2: CONFESAR LA FALTA Y PEDIR PERDÓN LLEVA A UNA FELIZ RECONCILIACIÓN.

A.   ESCENA 4 EN A-2:  El hijo menor despilfarrando los bienes que le dio su padre.

1.    [TAMBALEÁNDOSE COMO UN EBRIO – CON HIPO]  ¡Viva yo!  ¡Viva mi viejo a quien le saqué toda la plata que pude!  ¡Viva el grandullón de mi hermano que sigue cuidando las ovejas de mi padre! ¡Vivan las mujeres y el buen vino!  ¡Qué lindo es andar viviendo la vida tan lejos de la casa!  ¡Esto si que es vida, y no el estarse matando debajo del sol cuidando las ovejas de papá!  ¡Vengan todos... que esta vez yo invito!  ¿Dónde está mi dinero?  [LAMENTÁNDOSE]

2.    No puede ser, no creo que ya se me haya terminado...  Mi dineroooooo...

B.   ESCENA 5 EN A-6:  El hijo menor sufriendo necesidad.

1.    Señor... Señor, por favor se lo ruego.... Tengo hambre y se me terminó el dinero.... Le doy mi manto por un poco de pan....  Gracias Señor.  [COMIENDO CON DESESPERACIÓN]

2.    Señor... Señor, por favor se lo ruego.... Tengo hambre y se me terminó el dinero....  Necesito trabajo, no me importa si es a cuidar sus cerdos.... Gracias, Señor....

3.    Por favor, déjenme comer un poco de la comida de los cerdos, sólo un poco... ¿Cómo es posible que no me quieran dar?  ¿Acaso un cerdo es más importante que un ser humano?  Piedad, por favor... [LLORANDO, SE QUEDA DORMIDO]

C.   ESCENA 6 EN A-6:  Determinación a volver y pedir perdón.

1.    [DESPERTANDO]  ¡Cuántos empleados de mi padre tienen comida de sobra, y yo aquí me muero de hambre!  Tengo que volver a mi padre y decirle:  Papá, he pecado contra el cielo y contra ti.  Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus empleados.  Ahora mismo regreso a casa.  [CORRIENDO]

D.   ESCENA 7 EN A-5:  El regreso, la confesión y la solicitud.

1.    [HUMILLADO]  ¡Papáaaaaaa!  ¡Papáaaaaaa!  Papá... Déjame hablar por favor, deja por un momento de besarme porque tengo algo muy importante que decirte...

2.    Papá, he pecado contra el cielo y contra ti.  Ya no merezco que se me llame tu hijo.

E.   ESCENA 8 EN A-3:  La reconciliación

1.    [SORPRENDIDO]  Déjame terminar, por favor... ¿Cómo?  ¿Vestido nuevo para mí?   Pero si no lo merezco... Lo que quiero es que me des la oportunidad de ser uno de tus empleados...  Ni siquiera espero que me llames hijo.... ¿Qué?  ¿Un anillo de oro?

2.    Papá, gracias por perdonarme... Quiero pedirle perdón también a mi hermano mayor, a mamá, a todos...  ¡Qué felicidad más grande!  [REBOSANTE]

III.       ACTO 3: LA RECONCILIACIÓN NO QUITA, MAS BIEN... ¡PONE...!  PONE ALEGRÍA EN TODOS.

A.   ESCENA 9 EN A-1: De regreso a la fiesta.  Conclusión

1.    [REFLEXIVO]  Papá, te agradezco toda tu explicación.  Ahora comprendo tu felicidad.  Reconozco que  tienes razón.  Durante toda mi vida me has protegido y has provisto para las necesidades de toda la familia.  Es cierto papá, hemos estado siempre juntos y no he padecido necesidad.  Ahora te entiendo cuando me dices que el quebrantamiento de mi hermano es sincero.

2.    ¡Por supuesto que yo también lo perdono!

3.    Pobrecito, todo lo que padeció...  Sí papá, tienes razón, este no es momento para desestimarlo o menospreciarlo.  Todos hemos aprendido la lección de tu amor.  Me impresiona cuánto te has alegrado por la reconciliación.  Yo no quiero fallarte nunca, papá, pero hoy me doy cuenta que si alguna vez me equivoco, puedo venir humildemente a ti y saber que si te pido perdón, me perdonarás, y querrás hacerme una fiesta.  Pero por ahora, vamos a la fiesta en honor a mi hermano...

4.    Hoy es día de fiesta.  Yo me uno a ella de todo corazón.  Amo mocho a mi hermano, amo mucho a mi padre, amo mucho a mis hijos.  Sólo Dios puede ayudarnos a amar así.  A poner alegría en el corazón de la familia como resultado de perdonarnos unos a otros.

5.    [RETO DIRECTO A LA CONGREGACIÓN]  La Biblia dice que debemos perdonarnos unos a otros así como Jesucristo nos perdonó.  En el cielo hay fiesta cada vez que alguien acepta el perdón de Dios.  Yo animo a cualquiera de ustedes que nunca ha aceptado el amor de Dios, que dispongan es su corazón hacerlo esta mañana.  ¡Y habrá fiesta en el cielo!

6.    Sin duda también, tanto allá como acá, hay fiesta cada vez que un hijo se reconcilia con su padre, cada vez que un hermano se reconcilia con su hermano, cada vez que un padre se reconcilia con su hijo.

7.    Tengamos todos hoy, celebrando el día del padre, una fiesta de reconciliación...

8.    Porque... PERDONAR NO QUITA... ¡PONE!  ¡Y para eso no hay mejor día que hoy mismo!

9.    ¡Oremos!