IGLESIA GRAN COMISION, Guatemala

Rev. Miguel Antonio Muñoz V., Pastor

TITULO DE LA SERIE:  Cómo producir en el Reino de Dios

TITULO DEL MENSAJE: La calidad que demanda la eficiencia: Lo bíblico en un marco de santidad

ORDEN DEL MENSAJE: cuarto de cuatro

TEXTO BASE: II Timoteo 2:14-3:5

INTRODUCCIÓN  Esta semana habría de tener cantidad de tiempo para compartir con mis tres hijos.  Janet estaría de viaje y yo me quedaría sólo con ellos.  Bueno, quizás alguien aquí ya no se asusta con una experiencia similar, pero al menos era la primera vez en su vida que su servidor pasaría solito, lidiando con sus hijos y atendiéndolos –pobrecito– durante 3d = 72h = 4320m = 259200s ¡Eso es muchísimo tiempo!  Sobre todo al pequeñín, ¿quién lo bañaría... vestiría, le daría de comer, lo arrancaría de la espalda de sus hermanos cuando se les abalanzara encima? Y especialmente, ¿Quién le cambiaría el pañal cuando se “uí-uí”?  Pero el verdadero problema no estaba relacionado con eso... Si habría de tener cantidad de tiempo con mis hijos, eso demandaría también calidad de tiempo con ellos. Le pedí al Señor que me ayudara con ello. Corresponderá a los niños decir si la pasaron bien –¡Espero que sí porque si no “me despiden”!  En el trabajo, en los estudios, en la casa, cuanta exigencia por todos lados, ¿verdad?  //Cantidad y calidad//  Y hay un momento en que nos sentimos tan abrumados por la exigencia, que nuestras actitudes se ven afectadas. Ya no trabajamos con sinceridad ni con motivación pura, y ya no buscamos el bien de los demás. En ese momento, corremos el riesgo de alejarnos de producir sin eficiencia. Hacemos mucho, pero muy poco de ello es valioso. Quizás hacemos mucho, pero muy poco de ello es de calidad. Nos convertimos en simples matadores del tiempo. Hemos estado aprendiendo que así como debemos hacer lo que es eficaz, también debemos hacer lo que es eficiente. Pero para producir en el Reino de Dios, aprendimos también que sobretodo debemos hacer lo que es bíblico. El reto de la semana pasada fue aprender a hacer lo que es bíblico en un marco de justicia.  Para que nuestras actitudes no se vean afectadas por la exigencia que demanda la cantidad y la calidad, aprenderemos hoy sobre el reto de hacer lo que es bíblico en un marco de santidad.

(Leamos de la importancia de ello en 2 Ti. 2:19-22...  El punto es este...)

I.           HAGAMOS LO QUE ES BÍBLICO PROCURANDO LA CALIDAD EN UN MARCO DE SANTIDAD.

A.   Santidad: Producir con calidad. La importancia de mantenerse limpio para toda buena obra (Cf. 3:17).

1. un vaso noble, para honra del Señor.

2. santificado, i.e. con propósito.

3. útil, i.e. productivo

4. preparado, capacitado, con lo indispensable, con lo vital.

B.   Santo: Dios lo ha llamado para vivir en conformidad con lo que la Biblia enseña.  Escoge entonces mantenerte...

1. Sincero: 2:15 Cf. He 10:19-25

2. Con motivación pura: 2:16-18 Cf. 1 Co 5:6-8, Fil 4:8, 1 Ti 5:21-22

3. sin intereses egoístas:  3:2-5

4. sumiso adorando al Señor: 2:19,22.  Cf Mt 5:8, el que invoca al Señor motivado por la verdadera adoración y sumisión.

 (Del Evangelio según Mateo aprendimos hace varias semanas una de las maneras como los cristianos debemos estar esperando a Cristo: siendo productivos en Su Reino mientras Él regresa.  Hemos aprendido que para ser productivos en el Reino de Dios...)

II.         DEBEMOS DESARROLLAR EL HÁBITO DE HACER LO EFICAZ, LO EFICIENTE Y LO BÍBLICO.

A.   Estos hábitos consisten en...

1. Eficacia:  usar al máximo todo lo que Dios nos ha dado para ser productivos en cantidad.

2. Eficiencia: hacer lo más importante, de la mejor manera, para ser productivos en calidad.

3. Hacer lo bíblico en justicia y en santidad:  La Biblia es la autoridad suprema y final en cuanto a lo que es adecuado hacer para producir en el Reino d Dios.

B.   No olvidemos que para producir con eficacia, es necesario que...

1. nos comprometamos diariamente a ser productivo.

2. estemos listos a producir rápidamente, lo cual no significa a la ligera, sino diligentemente.

3. usemos al máximo fortalezas temperamentales, talentos naturales, conocimiento y experiencia, dones espirituales, y posesiones materiales, para apasionadamente producir cantidad.

C.   No olvidemos que para producir con eficiencia, es necesario que...

1. estemos determinados a vivir por prioridades.

2. cumplamos nuestro ministerio con una actitud de excelencia.

3. Seamos leales en trabajar continuamente con fidelidad para producir calidad.

D.   No olvidemos que para producir bíblicamente...

1. Debemos producir la calidad: lo que es bueno, útil y valioso.

2. Justo es aquel que basa sus relaciones interpersonales en la verdad, que es capaz de hacer juicios con rectitud, y de actuar en conformidad con la honradez y la integridad.

3. Debemos producir con calidad: sinceramente, con motivación pura, procurando el bien de los demás, sumisos, como para el Señor.

4. Santo es aquel que tiene un claro entendimiento de que Dios lo ha llamado y separado para vivir en conformidad con lo que la Biblia enseña.

 (Para ser  productivos en el Reino de Dios es necesario hacer los que es eficaz en cantidad, lo que es eficiente en calidad y lo que es bíblico en justicia y santidad)

CONCLUSIÓN Tal vez sea necesario de vez en cuando que me quede un rato sólo con mis hijos.  Ya les dije, que digan mis hijos si la pasaron bien conmigo, pero al menos “no morí en el intento”.  Por favor oren por mí, para que mi tiempo con ellos sea de cantidad y de calidad.  Nuestras familias son el campo de producción más exigente en el cual Dios nos ha permitido trabajar.  Ellas no son ni extrañas ni contrarias  al Reino de Dios.  Son parte de ese Reino.  Mi propia familia encabeza la lista de discípulos que Dios me ha dado.  ¿De que sirve si yo me esfuerzo en predicarles con palabras, si no soy eficaz, eficiente y bíblico en predicarles con el ejemplo?  Si queremos familias satisfechas de Dios y Su Reino, es necesario invertir tu vida, tu tiempo y todo lo que tienes. Siendo así, esta mañana, te encarezco delante de Dios el Padre, delante de su Hijo Jesucristo, y por el amor que Su Espíritu Santo ha depositado en nuestros corazones, que te atrevas a ser productivo en tu familia, entre tus amigos, entre tus conocidos, y tráelos a Jesús aquí, el próximo domingo, a la celebración de nuestro “Proyecto Andrés”. Recuerda siempre: PRODUZCAMOS EN EL REINO DE DIOS HACIENDO LO QUE ES EFICAZ, LO QUE ES EFICIENTE Y LO QUE ES BÍBLICO.