
INTRODUCCIÓN: ¿Qué sucede cuando los cristianos comunes y corrientes deciden tener una vida extraordinaria? Una persona extraordinaria es aquella que hace más y más para Dios. ¿Qué podemos hacer nosotros para sobresalir así? ¿Sabes que Dios anhela darte mucho más de lo que nunca tú pensaste pedir? Y si no, pregúntale al hombre que no tenía futuro. ¡Ni siquiera tenía un buen nombre! No era un Moisés, ni un Rey David, ni un Apóstol Pablo, pero una pequeña diferencia en su vida... hizo toda la diferencia. Leamos su historia: 1 Cr 4:9-10
I. UNA PEQUEÑA ORACIÓN PUEDE LLEVARTE A UNA RECOMPENSA MUY GRANDE.
A. Jabés oró a Dios que lo convirtiera en una persona extraordinaria:
1. Las cosas habían comenzado muy mal para una persona de la que nadie había oído antes.
2. Pero pronunció una oración poco común, de cuatro frases, para que en lugar de seguir siendo un "don nadie" llegara a ser una persona muy importante:
a) Bendíceme.
b) Extiende mi círculo de influencia.
c) Ayúdame.
d) Guárdame del mal.
3. Todo llegó a ser extraordinariamente bien con este hombre.
a) Tras cada frase, hay un principio capaz de romper cualquier molde común y corriente.
b) Estos principios se oponen de modo exacto a la forma en que ustedes y yo pensamos con frecuencia. Pero hoy comenzaremos a aprender cuán dramáticamente cada una de las peticiones de Jabés puede producir algo en verdad milagroso en tu vida.
B. Que tus oraciones reflejen que estás interesado en vivir más allá de tus límites... para entrar en el territorio de Dios.
1. ¿Cuándo fue la última vez que Dios obró a través de ti, en tal forma que supiste, sin duda, que fue Él quien lo hizo?
2. ¿Qué tan regular has visto esos milagros en tu vida?
II. DESARROLLA LA CONVICCIÓN DE PEDIRLE A DIOS QUE TE BENDIGA GRANDEMENTE.
A. Los grandes hombres de fe piensan y oran de modo diferente del resto de nosotros. [IL: la visión per. de Nelson Guerra]
1. Hace poco más de un año estudiamos el tema de la bendición. Aprendimos que la voluntad amorosa de Dios ha sido bendecirnos siempre, para que cada uno de nosotros sea de bendición a los demás.
2. Dios tiene preparadas muchas bendiciones para nosotros, esperando que las pidamos. Así que los grandes hombres y mujeres de fe... ¡Piden ser bendecidos en su propósito en la vida!
3. No están "bateando" a ver si le pegan a la voluntad de Dios, sino que diligentemente se esfuerzan por experimentarla y piden en conformidad a ella (Cf. Ro 12:2), ni piden egoístamente (Cf. Stg 4:3).
B. Cuando pedimos la bendición de Dios estamos pidiendo más de lo que podríamos obtener por nosotros mismos.
1. Jabés creció con un nombre que todo niño odiaría... "Causante de dolor". [IL: de niño me decían "Aquí viene mala suerte".. y no querían jugar conmigo :-( ]
2. En tiempos bíblicos, el nombre era muy importante. Podía significar una experiencia, pero también un deseo, o una profecía. Jacob, el que agarra; Salomón, paz; Simón (Que ha sido oído) a Pedro (Piedra).
3. Sólo Dios sabe con certeza qué provocó el dolor de Jabés, de su madre, de su familia. Dios conoce que todos estamos expuestos a experimentar dolor. Y aunque Él puede permitir el sufrimiento para nuestro propio crecimiento espiritual, con frecuencia, por causa de nuestra ignorancia, o por causa de nuestra irresponsabilidad, sufrimos y NO CRECEMOS, sino continuamos una vida común y corriente.
4. Jabés le pidió a Dios que cambiara su dolor y lo convirtiera en ganancia... ¡EN VERDAD! [IL con gestos]
C. Pide a Dios todas las mañanas un favor sobrenatural. (Pr. 10:22)
1. Deja que Dios decida cuáles serán esas bendiciones; y cómo, cuándo y dónde te las dará.
2. Esta clase de confianza decisiva e incondicional, nada tiene en común con el llamado "evangelio de la prosperidad"... sino en un deseo exclusivo de lo que Dios desea para nosotros... Mt 6:33
3. Esta clase de confianza desarrolla en nosotros un espíritu de expectativa, que tampoco tiene nada que ver con el "positivismo" que predican algunos. [Ejemplificar]
III. VIVE EN GRANDE PARA DIOS.
A. Jabés pidió un lugar propio, con espacio suficiente para desarrollarse y crecer en nombre: oportunidades y responsabilidades para servir que permiten ser de mayor influencia.
1. En nuestro hogar, en nuestro trabajo, en nuestros negocios, en nuestro ministerio, hay oportunidad de un NOMBRE.
2. ¡Permíteme alcanzar y bendecir más vidas para tu nombre! (Cf Lección de ayer basada en Hch 6).
B. Para vivir en grande, comienza pensando en grande.
1. Sergio las últimas veces que nos ha visitado nos ha motivado con este ejemplo: "Si le pides a Dios que te llene de agua un vaso, un vaso con agua te va a dar; Si le pides un océano, un océano te va a dar."
2. "A mayor oportunidad aprovechada, mayor capacidad y más recursos."
3. Aprovecha las "citas" que Dios te pone en tu "agenda". [IL: Palm, y mi cita con viejos amigos en aeropuerto de Miami]
C. Nuestro llamado es hacer la obra de Dios: alcanzar todas las naciones para Jesucristo.
1. habilidades+experiencia+capacitación+personalidad+apariencia+pasado+expectativas de los demás = Mi territorio o círculo de influencia.
2. Mi voluntad y mis debilidades + la voluntad de Dios y el poder sobrenatural de Dios = Mi territorio o círculo de influencia ensanchado.
3. Pide a Dios nuevas oportunidades cada día... de esas "inimaginables"... ¡Yo ya lo estoy haciendo!
CONCLUSIÓN: A Jabés se le recuerda por la manera en cómo llego a tener un nuevo nombre: Ilustre. De su oración aprendemos verdades que nos bendicen y que nos preparan a esperar respuestas extraordinarias como parte regular de la experiencia de tu vida. Dios también tiene asignado para ti un nombre nuevo. ¡Eres nueva criatura en Él! Al igual que con Jabés, las cosas viejas pasaron... tus oportunidades son nuevas (2 Co 5:17). Pídele a Dios que te bendiga grandemente extendiendo tu círculo de influencia! ¡UNA VIDA DE ORACIÓN ES REQUISITO PARA UNA VIDA EXTRAORDINARIA!