ROLES FAMILIARES: ¿QUE ME TOCA A MI?

Rev. Mike Muñoz, Pastor. Febrero 4 del 2001

INTRODUCCIÓN: Angie escribió al responder los mensajes de felicitación por su cumpleaños: "Estoy muy agradecida con Dios, por regalarme el privilegio de haber nacido en la Familia Perfecta que el escogió para mi; con un papá como mi papá, con una madre como ninguna otra madre y mi mejor amiga, con unos hermanos que han sido y son el complemento de mi felicidad como parte de una familia. Gracias a Dios por la familia en que me coloco, porque es perfecta en Su gracia y amor." P/ ¿ES POSIBLE SER PARTE DE UNA FAMILIA ASÍ? R/ No importa cual es nuestro contexto familiar, si no te sientes con tu familia de la manera que Angie se siente con ella... Buenas noticias: Dios nos ha dado principios universales por medio de los cuales llevarnos a disfrutar de Su plan perfecto para la familia. LEAMOS EN COLOSENSES 3:18-21

I. ESPOSAS, MANTENGAN UNA ACTITUD DE SUJECIÓN ANTE SUS ESPOSOS. (18)

A. Este llamado a ser sumisa al esposo es pertinente.

1. "Conviene en el Señor" / Ef 5:21: Temiendo a Dios. La referencia es Dios y lo que él espera de nosotros.

2. Su propósito es construir la armonía del hogar, no establecer una jerarquía dentro del mismo.

B. Este llamado a ser sumisa demanda respuesta de crecimiento en madurez emocional y espiritual (dif. al humanismo)

1. Verse libre de decidir una actuación sobre la base de principios y valores, y no sobre la base de sentimientos o circunstancias, es señal de madurez en toda persona.

2. Cuando la esposa, consciente de la funcionalidad, compatibilidad y unidad que debe tener con su marido, libremente escoge auto-disciplinarse, se está preparando al mismo tiempo para someterse gozosamente a él.

3. Aquí cabe de una manera muy especial: el que pierda su vida por mi causa, la encontrará (Mt 10:39)

C. Cómo someterse a tu esposo como conviene en el Señor

1. Orar al Padre que Su Espíritu Santo te lo recuerde, te motive, te ayude a hacerlo.

2. Creerle a Dios que Él puede usar a tu marido para guiarte.

3. No contradecirlo delante de otros de tal manera que se sienta avergonzado.

4. No luchar por sobreponer tus intereses a sus decisiones (Cf. 1P 3:1-6)

5. Muéstrale que lo admiras, que para ti, él es tu héroe.

II. ESPOSOS, AMEN A SUS ESPOSAS Y NO LAS TRATEN CON ASPEREZA. (19)

A. La sumisión de la esposa debe ser correspondida con el amor del esposo a su esposa.

1. Así como la mujer está llamada a sujetarse a su marido, el marido está llamado a sujetarse al amor.

2. Ef 5:28 afirma que el amor no debe denotar simple afecto, sino interés marcado por toda la persona de la esposa.

3. El hombre debe actuar con su esposa con un amor que está dispuesto a complacerla y a hacer sacrificios por ella.

B. El llamado a la sujeción está controlado por valores fundamentales:

1. Es un llamado a respetarlas y considerarlas, a no angustiarles la vida.

2. Aquí cabe de manera muy especial: el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor (Mt 20:25ss)

3. "La sumisión no es sin amor, ni el amor sin sumisión".

C. Cómo amara a tu esposa y no ser áspero con ella.

1. No la menosprecies ni la critiques delante de nadie.

2. Muéstrale que te importa, que para ti, ella es tu reina.

3. No exijas sujeción haciendo alarde de dominio.

(La armonía del matrimonio determina la armonía de la familia. Esta armonía se refleja en la crianza de los hijos. Las siguientes palabras no resumen toda la ética de la crianza de los hijos, pero como instrucción divina, sí la puntualizan:)

III. NUESTROS HIJOS DEBEN APRENDER A OBEDECERNOS. (20)

A. Hace énfasis en la autoridad que Dios dio a los padres sobre sus hijos.

1. Mientras la esposa es llamada a un acto libre en amor (sujetaos), los hijos reciben un mandato (obedeced).

2. Esta obediencia, en juicio correcto, no tiene excepciones. (En un caso extremo un joven puede tener que elegir la voluntad de Dios en oposición a la de padres no cristianos; Cf Lc 14:26, Hch 4:19), pero no debería hacerlo sino hasta después de madura reflexión y con consejo bíblico.)

3. El hijo debe aprender a obedecer desde las primeras etapas de su vida. No es cuando tenga cinco, diez o quince años. ¡Entonces es demasiado tarde! Si su carácter no se ha fortalecido de esta manera, no estará equipado para hacer frente a las dificultades de la vida. Ni a someterse a otras autoridades, ni a Dios mismo.

B. En una familia cristiana, el deber para con los padres y el deber para con Dios son una misma cosa.

1. Pablo demanda la obediencia del hijo no refiriéndose a la Ley, sino al Señor.

2. Podemos apelar a este motivo al comienzo de la vida del hijo. Así aprenderá cómo debe comportarse al mismo tiempo en que comienza a ver el carácter paternal de Dios.

3. Cuando el niño ya discierne (el texto le habla a ellos), si su obediencia sigue vinculada a la "Ley del padre" más bien que a la aprobación de Dios, ello puede dar lugar al desprecio y a la rebelión. [Cuidado con el Síndrome del Pastor]

4. Balance: El hijo ha de comprender la voluntad de Dios por el ejemplo de sus padres.

IV. COMO PADRES DEBEMOS APRENDER A NO EXASPERAR A NUESTROS HIJOS. (21)

A. EXASPERAR: Lastimar, irritar una parte dolorida o delicada. || Irritar, enfurecer, dar motivo de enojo grande a uno.

1. Consecuencia: desánimo; falta de motivación, de coraje, de determinación.

2. El proceso de la disciplina es desarrollar al hombre cristiano, no producir un esclavo.

3. El padre debe ser facilitador de las capacidades de su hijo.

4. Mis hijos no comprenderán el amor de Dios más de lo que comprendan mi amor por ellos.

5. Con qué frecuencia marcamos y remarcamos los defectos a nuestros hijos.

6. Cuidado con varita: humillación, ruptura de "privacidad", negligencia / "porque te amo".

7. Aprendamos a corregirlos en su mismo nivel de lenguaje.

B. El sistema bíblico de instrucción es un balance de dos fases: controlar y enseñar. Ex 20:12, Ef 6:2

1. Antes que tu hijo reciba instrucciones, debe honrar tu posición.

a) Los padres tienen el derecho de gobernar porque Dios les dio ese derecho, no por haberlo ganado o merecido.

b) ...para que ejerzan su función: la de ser medio de bendición a sus hijos y descendientes... a la sociedad.

2. Balance: A mayor madurez, menor control y mayor enseñanza. ¡Y eso sigue siendo válido entre adultos!

CONCLUSIÓN: La armonía en la familia se refleja en la sociedad. Si todos nosotros -esposas, maridos, hijos- somos fieles en las cosas pequeñas de la vida familiar, Dios nos confiará ser de mayor y mejor influencia. Mientras tanto, nuestra mayor recompensa serán los gozos insuperables que Dios nos dará cada día al estar cumpliendo cada uno su propia función.


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