DISPUESTOS A MULTIPLICAR LIDERAZGO

(2 Timoteo 1:1-7)

Miguel MuñozEquipandoLíderes.com

INTRODUCCIÓN:  ¿Cuánto aprecias a tus familiares, a tus amigos, a tus compañeros?  ¿Qué se te ocurre hacer con ellos, de tal manera que te recuerden siempre como alguien que genuinamente les supo mostrar aprecio?  El apóstol Pablo nos da en 2 Timoteo instrucciones muy precisas para desarrollarnos como líderes que dan ejemplo práctico del amor de Dios en nosotros. El gran aprecio que el apóstol tenía por Timoteo nos anima igualmente a nosotros a levantar un equipo de líderes que guíen a la vez a sus discípulos a continuar por siempre el servicio cristiano.

(En este primer mensaje 2 Tim, nos dedicaremos al cap 1, v. 1-7…  Leamos los primeros cinco versículos para que descubramos juntos su gran enseñanza….)

I.           Seamos expresivos de nuestro aprecio por aquellos a quienes servimos en el liderazgo. (1:1-5)

A.   El apóstol Pablo está determinado a dar ánimo y aliento a Timoteo quien enfrenta a aquellos que se oponen a la sana doctrina.

1.    “voluntad de Dios… promesa de la vida (el Evangelio)” dan por sentado la intención de animarlo

2.    “mi amado hijo” la cercana relación paternal que Pablo tuvo con su discípulo.  En 1 Tim. lo llamó hijo “genuino”, ahora con “amado” implica tanto el reconocimiento de que Timoteo se merece aprecio, como de que Pablo ha decidido dárselo.

B.   Saludos y deseos que expresan aprecio.

1.    Gracia (que te llenen de amor), misericordia (que te ayuden en todo) y te den su paz.

2.    Oración continua de acción de gracias. // sin cesar… noche y día: la oración brotaba con frescura a favor de Timoteo, mientras Pablo estaba en prisión.

3.    Un deseo de comunión, un anhelo de ver pronto a Timoteo y gozarse con él (Cf. Ro 1.12)

4.    Un recuerdo de la fe (de Timoteo y su familia materna).  La fe sincera de Timoteo compensaba con abundancia la oposición o el abandono que otros hicieron a Pablo.  No descuides a tus fieles por estar pensando desmedidamente en tus infieles.

 (Si somos así de expresivos, ¿qué lograremos?  Leámoslo en los vrs. 6 y7...)

II.         Animémonos unos a otros a desarrollar nuestro potencial de servicio en el liderazgo. (1:6-7)

A.   Tengamos una visión de multiplicación de liderazgo.

1.    Las expresiones de aprecio son un estimulo para “avivar el fuego” de otros, i.e., para animarlos a usar las capacidades especiales que Dios les ha dado.  Pablo no quería correr el riesgo en Éfeso.  Él sabía que una iglesia local se debilita cuando de no estamos apoyando el surgimiento de nuevos líderes.

2.    Ahora Pablo de manera directa le recuerda a Timoteo el llamado al pastorado que Dios le ha hecho, al mismo tiempo que le recuerda las buenas razones para no acobardarse.

3.    El apóstol Pablo dejó sentada las bases en cada iglesia para que los líderes locales tuvieran la clara visión de reconocer y establecer líderes activos en el ministerio.

B.   Fortaleza, amor, y disciplina son tres requisitos para desarrollar nuestro liderazgo cristiano.

1.    Avivar el fuego puede ser contrastado con apagar el Espíritu.  No que Pablo dudaba de la fe de Timoteo, sino que lo animaba a que la pusiera de continuo en acción.  Quizás Timoteo se había descuidado un poco en ausencia de Pablo.  ¡Que el Espíritu sea nuestro principal supervisor!

2.    Los dones deben mantenerse en uso si se pretende que desarrollen y mantengan su potencial. Entonces el poder se vuelve un compañero invariable del don espiritual.

3.    En la Biblia, imponer manos significa impartir autoridad, identificación y aprobación como líder.

4.    El ministerio no implica un espíritu de cobardía, la cual es debilidad, sino de poder.  El temor es el resultado de un espíritu de esclavitud (Ro 8.15).  En cambio el Espíritu Santo “nos da poder para amar a los demás y nos fortalece para que podamos vivir una buena vida cristiana” (TLA).

(Al principio de su segunda carta a Timoteo, el apóstol Pablo agradece a Dios por su hijo espiritual a fin de animar a Timoteo a renovar el uso de su don pastoral.  De la misma manera, tú y yo, como líderes cristianos, debemos apreciar a quienes servimos, alentándolos para que desarrollen su potencial.)

CONCLUSIÓN:  Que mejor manera de apreciar a nuestros discípulos, que apoyarlos a desarrollarse como líderes.  Ante los retos y las necesidades que la iglesia latinoamericana enfrenta, debemos estar dispuestos a equipar, con mucho aprecio, a líderes que, despojados de deseos egoístas y egocéntricos, se dediquen a servir valientemente para bien de los demás.  Que mejor manera de apreciar a nuestros discípulos, que apoyarlos a desarrollarse como líderes.

05/08/2005  ▲ TodasLasNaciones.org16/09/2005