¡NO TE VAYAS A
AVERGONZAR!
(2 Timoteo 1:8-14)
Miguel Muñoz ▲EquipandoLíderes.com
INTRODUCCIÓN: ¿Cómo respondes cuando recibes un mandato
contundente, que no te da ni tiempo para reflexionar? Bueno, lo cierto es
que como este tipo de mandatos estamos expuestos a recibirlos, más vale que los
anticipemos, porque es entonces cuando precisamente con anticipación podemos
decidir que haremos, aún mucho antes de que nos requieran algo. Este será
probablemente para algunos de nosotros un caso de esos…
(Leamos 2 Tim vrs. 8 al 11...)
I.
¡Ni te atrevas a
avergonzarte de tu ministerio! (1:8-11)
A.
Pablo persuade a Timoteo a enfrentar su propio sufrimiento
por la tarea que realiza en Éfeso.
1. Otros se habían
avergonzado, y se habían ido, por lo que Pablo quería alentar a Timoteo.
2. Poder, amor y
dominio propio ya son fuerza para no avergonzarnos, así que…
3. No te vayas a
avergonzar nunca de hablar bien de Jesucristo
4. No te vayas
avergonzar nunca de hablar bien de otros que sufren por servir a
Jesucristo. En ultima instancia somos “presos del Señor”… entonces, de
qué avergonzarnos.
B.
Donde hay cobardía, llegará pronto la vergüenza.
1. Por eso debemos,
como líderes, enseñar a otros el llamado a predicar el Evangelio… Claro
2. Por eso,
igualmente, debemos tomar conciencia de las responsabilidades que se nos han
encomendado… no nos avergoncemos de usar los dones que hemos recibido para
gloria de Dios y edificación de Su iglesia, aunque esto implique sufrimiento.
3. El testimonio de
Jesús ante Pilatos es un buen incentivo para no avergonzarnos ante un mundo que
habla de muchas verdades, pero no reconoce que Cristo es la Verdad.
(Si no se nos ha dado opción a avergonzarnos de nuestro
ministerio, ¿entonces qué?... Veamos como el texto nos responde en los ver. 12
al 14…)
II.
¡Atrévete a defender tu
ministerio! (1:12-14)
A.
Pablo mismo dio a Timoteo ejemplo de valentía al mantenerse
sirviendo fiel en medio del sufrimiento.
1. En 2 Corintios
4:1 el apóstol mismo nos ha enseñado que la misericordia que Dios tuvo con
nosotros al darnos una oportunidad para el ministerio es razón abundante para
no desanimarnos.
2. Aquí Pablo ahora
agrega otro elemento importante para mantener ese espíritu de valentía:
Yo se a quien he creído. Yo sé en tengo puesta mi ESPERANZA.
B.
Dos mandamientos más para los que deciden no avergonzarse,
quizás motivados por el peligro que representan las falsas doctrinas:…
1. NO alteres la Palabra.
La creatividad no debe entrar en el contenido de la enseñanza, sino en la
comunicación de ella. El mensaje no se cambia, es el mensajero el que se
adapta. Si no haces así, terminarás avergonzado. Ten cuidado con tus
“ilustraciones” (recuerdo mi propia experiencia 20 años).
2. Si Dios depositó
en ti Su Palabra, y tú has depositado en Él todo tu ser, entonces defiende la Palabra de Dios que mora en ti, y que la modelas mediante el uso de tus dones
espirituales. Defiéndela de cualquier ataque o presión externa para
distorsionarla... defiendes tu ministerio cuando defiendes La Palabra. El Espíritu Santo te dará la sabiduría y el poder para
cumplir esto.
(Lo que hemos aprendido hoy ha sido sin duda muy
enfático. Pablo presentó a Timoteo su experiencia de sufrimiento por
causa del Evangelio, a fin de animarlo a que no tuviera vergüenza de su
ministerio pastoral…)
CONCLUSIÓN: La enseñanza de 2 Tim 1:8-14 también nos ha animado a
nosotros y es contundente: ¡Ni te atrevas a avergonzarte de tu
ministerio, atrévete más bien a defenderlo! Decide hoy mismo que
harás si en algún momento enfrentas oposición al Evangelio y te quieren exponer
a vergüenza. Ya sabemos el secreto J No seremos cobardes. Te
lo recuerdo: ¡Ni te atrevas a avergonzarte de tu ministerio, atrévete
más bien a defenderlo!