INTRODUCCIÓN: ¿Qué harías tú, como líder,
si te das cuenta que miembros de tu congregación están desertando? Es una
preocupación válida tan válida que en la 2 Ti que estamos estudiando, el
apóstol Pablo está animando a Timoteo, quien es pastor en Éfeso, ante una gran
deserción de miembros de la iglesia.
(2
Ti 2:1-7 comienza hablándonos de que Jesucristo nos respalda con su gracia,
proveyendo los recursos para un ministerio fructífero. Leamos el pasaje, y
preguntémonos qué es lo que nos pide. [leer] Atrévete a ser pastor, pero de
aquellos que se esfuerzan. El pasaje nos pide que nos esforcemos triplemente…
Primero…)
I.
Esforcémonos en la preparación. (1-2) ¿De quién?
A. La responsabilidad más
importante del pastorado es la predicación de la Palabra. Como pastores en funciones, sintámonos en libertad de delegar todo, menos la
predicación. Como pastores visionarios, sintámonos en la libertad de delegar
todo, menos la preparación de más predicadores.
B. El ministerio pastoral
implica un esfuerzo en prepararse para enseñar la Palabra. El líder cristiano que no dedica tiempo y esfuerzo en preparar sus enseñanzas
quizás no tenga el don pastoral.
C. En la multiplicación es importante notar el
tipo de la capacitación (conforme a una doctrina reconocida), el método a
seguir (encarga a fieles), y los requisitos que satisfacer (idóneos, con dones
para la enseñanza). Hazlo así, aunque te cueste encontrar las personas fieles
en quienes te multiplicarás.
D. Debemos ser vanguardistas, echando mano de
los recursos que Dios nos da para poder trabajar sin miedo y sin vergüenza. En
un mundo que se comunica mejor mediante gráficos, imágenes y narraciones,
aprendamos a usar prudentemente los medios audiovisuales de tal manera que
apoyen la enseñanza, y enfoquen la atención en ella, no que la diluyan o que distraigan.
(Timoteo
debía esforzarse en la gracia de Jesucristo para preparar a otros a enseñar la sana doctrina, asegurándose así una membresía fiel en la iglesia. Hay algo más que el pasaje
nos pide a todos…)
II.
Esforcémonos en el objetivo. (3-6) ¿Cuál?
A. Es normal que el soldado
sufra
heridas y sacrifique las comodidades de la vida civil, sea por estar en guerra,
o sencillamente por agradar a su superior. ¡No está ni en reserva ni
mucho menos en un desfile! Josefo,
“Las guerras de los judíos”: Los romanos nunca esperan a una guerra para dar
instrucción a su ejército. Lo que hacen, como si hubieran nacido con armas en
las manos, es practicar maniobras también en tiempos de paz, por lo que la
batalla nunca les es un choque… Al amanecer, los soldados se presentan ante sus
respectivos centuriones, los centuriones saludan a los tribunos, y los tribunos
atienden al comandante en jefe, que les da las órdenes del día… Una disciplina
perfecta une al ejército como un solo cuerpo, compacto en las filas, alerta en
los movimientos a la derecha o a la izquierda, y rápido en responder a las
órdenes.
B. Es normal que el atleta luche sujetándose a las reglas si
es que pretende la corona. Es necesario luchar, pero también es
importante cómo luchamos. ¡El atleta de los antiguos juegos olímpicos
debía guardar las reglas desde 10 meses antes de la competencia, con dietas y
ejercicios especiales, además de tener que ser griego de nacimiento. 2 Ti
incluye al menos 15 reglas específicas para el ministerio pastoral.
C. Es normal que el labrador
trabaje hasta el cansancio si espera cosechar el fruto de la tierra. Tiene que arar,
sembrar y cultivar.
(Timoteo
debía esforzarse en la gracia de JC pagando el alto precio por defender y
enseñar la sana doctrina, sabiendo que esa es la ruta normal para un ministerio
fructífero. Una tercera petición que nos hace el texto es…)
III.
Esforcémonos en nuestro aprendizaje contínuo. (7) ¿Por
qué?
A. “El que deja de aprender,
deja de enseñar” (H. Hendrics) …El que deja de enseñar deja de bendecir.
B. Cuida lo que lees, lo que oyes,
lo que miras. Cuidado con lo que te impresiona. Cuida la sana doctrina.
C. Esforcémonos en la meditación y en el
estudio de la Palabra de Dios, que Él nos iluminará por medio de Su Espíritu
Santo.
(2 Ti 2:1-7 nos
pide un 3ple esfuerzo en la gracia’ JC para enseñar la sana doctrina y motivar
a permanecer juntos...)
CONCLUSIÓN: Un reto muy grande para todos es ayudarnos mutuamente a mantener un nivel
elevado de motivación para invertir sacrificadamente en la vida de otros, para
verlos reproducirse como líderes, mientras nosotros mismos nos mantenemos
esforzados en seguir capacitándonos. Esa es la propuesta principal de este
texto: Esfuérzate hasta el cansancio por la preparación, el
objetivo y el aprendizaje. De los tres
modelos que Pablo escribió aquí a Timoteo para que sirvieran como patrones de
esfuerzo a todo líder cristiano, nos quedamos con estas aplicaciones: 1.
Evita apegos terrenales. Sirve con buenas
actitudes. No pierdas de vista tu destino eterno, recuerda que tú no trabajas
para nadie sino para el Señor. De Él recibirás tu galardón. 2.
Vive legítimamente. Aprende de la Palabra de Dios y actúa siempre con justicia. 3. Trabaja en equipo. Espera la gran cosecha de ver una iglesia saludable en
la cuál tu mismo contribuyes con todo tu empeño.