INTRODUCCIÓN: {ej/ ¿Por qué no aclara la salvación?
“porque se me van” ~ esto es lo contrario a lo que aprendimos la semana
pasada.} La gran pregunta de hoy: ¿Cómo mantener a nuestra congregación con un
nivel elevado de motivación para
estar involucrados en el ministerio? R/ Siendo nosotros mismos perseverantes.
(Leamos
en 2 Ti 2:8-10 para comenzar a reconocer un resultado de la perseverancia…)
I.
La
perseverancia trae fruto. (8-10)
A.
Pablo exhorta a
Timoteo que recuerde los sufrimientos de Jesucristo como el mayor ejemplo de
triunfo.(8)
1.
Recordar a la persona
viva y victoriosa de Jesús resucitado debería ser para nosotros un máximo
aliento para nuestra perseverancia en la predicación de la sana doctrina.
2.
Que ningún sufrimiento
ablande la enseñanza de lo que las Escrituras nos mandan; que ningún “ temor al
hombre ponga lazo” para que terminemos desobedeciendo la sana doctrina. ¡No,
no, no!
3.
Lo cierto es que “la
mies es mucha más los obreros pocos”. Nuestro ministerio no puede ser
fructífero si no encargamos a otros fieles que se reproduzcan en el liderazgo y
en la enseñanza bíblica.
B.
Pablo mismo se pone
como ejemplo de perseverancia a fin de llevar fruto. (9-10)
1.
Estuvo dispuesto a
soportar su martirio para beneficio de los que habrían de ser salvos, insistiendo
en estar activo y fiel hasta el final en la predicación del Evangelio.
2.
No le importó ni
estar encarcelado por predicar, ni que sus amigos lo abandonaran, para dejarse
desanimar. “Soportar” no es resignación ni pasividad, sino perseverancia en lo
encomendado.
3.
Imaginarse cuantos
pecadores podrían salvarse por gracia era suficiente para motivar a Pablo a
seguir predicando a pesar de sus cadenas. {ej/ accidente de fam. De Héctor,
convalecencia de don Paco}
C.
Debemos testificar de
nuestra perseverancia a pesar de nuestro propio sufrimiento por el Evangelio.
1.
Nuestro testimonio
debe darle la gloria y honra a Dios por el fruto que Él permite.
2.
Por eso es aprendido:
Humildad, prudencia y valentía son tres elementos básicos para testificar.
3.
Si nosotros le
pedimos a las ovejas que se entreguen así, ¿no les testificaremos oportunamente
que nosotros mismos lo hacemos? “La velocidad del líder es la velocidad del
equipo”, y generalmente el equipo no está dispuesto a hacer nada que nosotros
mismos no estemos dispuestos a hacer.
(La
perseverancia siempre trae fruto. Otro resultado es el que aprendemos
de los vrs. 2:11-13)
II.
La
perseverancia trae premio. (11-13)
A.
Pablo cita un himno
antiguo como una declaración confiable de que vale la pena sufrir si la
enseñanza de la sana doctrina lo demanda, pues al final Dios será fiel
en dar el premio, la “corona de justicia” de 4:8.
1.
En términos generales, este himno nos anima
confiar que la perseverancia será recompensada. La perseverancia es una
evidencia de fe auténtica.
2.
En términos particulares, este himno animaba a
Timoteo a soportar todo lo que fuera necesario, hasta el punto de la muerte. “La
gloria sigue después del sufrimiento.” ¿Tenemos nosotros ese ánimo?
3.
También en términos particulares este himno nos
anima a no dar lugar a la cobardía sino a la fidelidad que aprendemos de
Cristo y que lleva al triunfo del Evangelio.
B.
Si no hay
perseverancia, tampoco hay recompensa. {dos posibles interpretaciones…}
1.
Si está hablando de
aquellos que niegan consistentemente a Jesús, entonces entendemos que se trata
de alguien que nunca tuvo una conversión genuina. Si este es el caso, así como
Jesús es fiel para salvar a los que creen en Él, así es fiel para juzgar a los
que no lo hacen. Así como es fiel en sus promesas, así es fiel consigo mismo y
con aquello que ofreció juicio de condenación.
2.
Si está hablando de
creyentes, se refiere a que todo cristiano que no persevera no solamente corre
el riesgo de no llevar fruto, sino de que se le niegue la corona de recompensa
correspondiente.
3.
Se dice que es más
importante cómo se termina que cómo se empieza. En 4:11 Pablo reconoce la
perseverancia que el evangelista Juan Marcos había aprendido (después del
primer viaje misionero). Cf. con “los valientes de David”, que fueron
perseverantes por más de 40 años, y al final fallaron. Así que: “No nos durmamos
en nuestros laureles”, {la perseverancia no es como una cuenta a plazo fijo,
sino como una cuenta de cheques}. Renovemos cada día un compromiso con el
Evangelio.
(Los
miembros estarán motivados a servir cuando vivan una perseverancia que siempre
trae fruto y premio... )
CON: Timoteo no solo necesitaba
fortaleza en discipular a otros sino también en soportar la oposición de otros.
Si se esforzaba contribuiría a que todos en la congregación estuvieran
motivados a perseverar. Pablo mismo dio testimonio de que pudo esforzarse
motivado por la fidelidad de Cristo. La fidelidad de Jesucristo había de ser de
estímulo y ánimo a Timoteo para que él se entregara totalmente a su ministerio.
Pablo dio suficiente argumento de que la perseverancia trae fruto y que al final
será recompensada. 2 Ti 2:8-13 lo ha dejado claro: Nuestra perseverancia
trae fruto y premio… ¡siempre!