INTRODUCCIÓN: Cada líder espiritual debería tener
una clara comprensión de su responsabilidad ministerial. El día que yo entendí
esto, inmediatamente me dediqué a buscar entender la misión que Dios me estaba
encomendando. Por eso es que mis familiares y amigos me han escuchado decir
que ya he escogido el epitafio que quiero que se escriba en mi tumba, si es que
el Señor mismo no viene por Su iglesia antes. Cada vez que estudio el pasaje
que hoy nos corresponde, mi corazón late aceleradamente, estimulándome y
exhortándome a cumplir esa misión. Y es que 2 Ti 4:1-5 trata precisamente de
eso, de los estímulos y de las exhortaciones relacionadas con la predicación de
la Palabra de Dios en fiel cumplimiento de nuestro ministerio.
(Leamos
ya 2 Ti 4:1-2…)
I.
Cristo como
testigo estimula nuestro ministerio de predicación. (4:1-2)
A. Ante
Él, solemnemente reafirmemos nuestro compromiso de predicar la Palabra de Dios.
(1)
1. Pablo
apela a la presencia de nuestro Dios y Señor Jesucristo, y al juicio que proseguirá
a la segunda venida de Cristo, como las razones por las cuales Timoteo recibe
esta enfática exhortación final.
2. “te
encarezco” es un encargo o testimonio bajo juramento solemne, como el que se
hace delante de un juicio. Es un “cara a cara”, no con el apóstol, sino con el
Cristo que ya viene. Así que Jesucristo es testigo tanto de lo que Pablo va a
decir, como de lo que Timoteo habrá de responder. ¿Sabías tú que tu
ministerio está encarado de la misma manera?
3. Todos
los seres humanos se enfrentarán con ese juicio, así que es urgente llevarles
el Evangelio hoy mismo.
4. La
inminente venida de Cristo y su gobierno sobre todas las naciones conmoverán a
Timoteo a honrar la voluntad de Dios según este encargo. De la misma manera
nuestros conocimientos sobre los eventos futuros que la Biblia predice deberían impactar nuestras vidas desde ahora, y no solo tomarlos como temas
para satisfacer nuestra curiosidad.
B. Pablo
da a Timoteo cinco exhortaciones relacionadas con predicar la sana doctrina (2)
1. Predicar
la Palabra: Proclamar, dar a conocer, anunciar como un mensajero.
Tiene la idea de proclamar con la meta de persuadir, urgir, advertir sobre la
obediencia. ¡Esta es la principal ocupación del pastorado! Todo lo demás se
desprende de esta. “Hagamos lo que es eficaz, hagamos lo que es eficiente;
ante todo, hagamos lo que es bíblico.”
2. Instar: La
idea es “hacerse presente”, estando listo y activo para ejercer su puesto de
predicador y cumplir entonces su deber cada vez que se requiera, venciendo los
temores personales y sin importar que no sea agradable al oído de quienes se
oponen.
3. Redargüir:
Señalar el error, convenciendo y restaurando. Implica que el pastor debe
conocer a sus ovejas: sus necesidades, sus problemas, sus debilidades, sus
intereses, y corregirlos si están lidiando de una manera errónea.
4. Reprender: Se
trata de un reproche firme a aquellos que persisten en pecar, lo reconozcan o
no. Recuerda a los profetas, como Jer., que aunque Dios mismo los previno de
que la gente no les haría caso, igual les mandó predicar.
5. Exhortar: Esta
es la “envoltura” final de la predicación, que confirma la meta original de la
predicación: la exhortación es para infundir ánimo, para consolar y confortar;
no para destruir, sino para edificar. Reprender y alentar deben ir juntos en
la labor del pastor, Cf. “firmeza en el asunto, suavidad en las maneras”. ¡Alentemos
a los que hacen bien!
6. Estas
cinco responsabilidades pastorales deben cumplirse…
a) Con paciencia, pues es necesaria especialmente con aquellos
que necesitan corrección, o con los que están acostumbrados a escuchar las mentiras
o las enseñanzas livianas de los falsos maestros.
b) Con una instrucción íntegra y seria. El 3:16 nos enseña que
la predicación de la Palabra es lo que Dios usa para traer convicción,
confesión de pecado, y madurez en la vida de los creyentes. Los testimonios,
las ilustraciones, etc. sirven para ilustrar la doctrina, no para sustituir la
enseñanza de la misma. Muchos, en lugar de ilustrar la doctrina, lo que hacen
es tratar de justificar con las Escrituras sus propias experiencias,
liviandades o falsedades.
(Avancemos
ahora a 2 Ti 4:3-4…)
II.
La necesidad de la
gente estimula nuestro ministerio de predicación. (4:3-4)
A. Que
algunos no quieran escuchar la verdad debería estimularnos a ser fieles en la
predicación.
1. El
“porque” del v.3 introduce el por qué son relevantes las 5 exhortaciones anteriores
que Pablo ha hecho a Timoteo:
2. por
nuestra naturaleza carnal, los humanos tenemos la tendencia a preferir escuchar
(“comezón de oír”) sólo lo que nos agrada, y hasta deliberadamente preferimos
los mitos en lugar de la verdad.
B. Nos
pasamos de ingenuos, y hasta de irresponsables, si los pastores creemos que
nuestras ovejitas no están expuestas a enseñanzas impuras o falsas. Por eso
insistimos, no te canses de enseñar doctrina.
(2
Ti 4:5…)
III.
¡Cumplamos de todo
corazón nuestro ministerio de predicación! (4:5)
A. Sobriedad
1. “Pero
tú” es muy enfático… es una exhortación directa para que los pastores nos
distingamos con la verdad, separados de las enseñanzas vanas.
2. “sé
sobrio”, aunque la moda, aunque la mayoría, aunque la presión del momento
exijan algo contrario a la clara predicación de la Palabra, el líder espiritual
debe distinguirse por ser y mantenerse estable, aunque los demás estén
emborrachados con las enseñanzas vanidosas o livianas.
B. Soportar
1. Ya
aprendimos en 2:9 que “Soportar” no es resignación ni pasividad, sino
perseverancia en lo encomendado.
2. Toda
la carta nos hace notar que la clara enseñanza de la doctrina implica salirnos
de la comodidad en que pudiéramos encontrarnos y estar dispuestos a ser fieles
aún a costa de padecimientos. Para esto tenemos que ser muy valientes, tanto
para enfrentar los conflictos internos como los externos.
C. Evangelizar
1. No
está muy claro si Timoteo tenía el don del evangelismo. Pero esta exhortación
pone en evidencia que sí tenía la responsabilidad de evangelizar. Todo líder
cristiano, aunque no tenga el don de evangelismo debe relacionarse con los no-creyentes,
llegar a conocerlos, mostrar su vida y sus relaciones ante ellos, orar porque
ellos lleguen a tener sed espiritual, y todo esto para aprovechar la
oportunidad de evangelizarlos y predicarles la sana doctrina.
D. Cumplir
apasionadamente
1. “cumple
tu ministerio” – El ministerio es una respuesta voluntaria al llamado de Dios.
Por eso esta exhortación implica cumplir con la responsabilidad pastoral de
todo corazón.
2. Esta
exhortación es el eco de 1:6, “aviva el fuego”. Timoteo necesitaba renovar el
uso de su don espiritual de pastor-maestro. La oposición al ministerio siempre
estará presente. El compromiso ministerial debe ser reafirmado constantemente,
pues de lo contrario queda el riesgo de ceder a la cobardía y acarrear
vergüenza.
(…)
CONCLUSIÓN: Si Cristo es nuestro testigo de lo que
predicamos, y si la Palabra misma de Dios es la respuesta ante la falsa
doctrina; pues entonces debemos ser unos apasionados de la predicación.